Novena a Nuestra Señora de Fátima
En 1917, la Virgen se apareció seis veces a tres pastorcitos en Fátima, Portugal: Lucía, Francisco y Jacinta. Su mensaje — oración, penitencia y el rezo diario del rosario por la paz — sigue tan vigente como entonces. La novena se reza especialmente del 4 al 12 de mayo, antes de la fiesta del 13.
Cada día de la novena se reza la oración inicial, la meditación y oración del día, y se termina con la oración final.
Fechas de la novena en 2026
- ¿Cuándo empieza la novena a Nuestra Señora de Fátima en 2026?
- En 2026, la novena a Nuestra Señora de Fátima comienza el lunes 4 de mayo. Son nueve días de oración que culminan en la fiesta.
- ¿Cuándo es la fiesta de Nuestra Señora de Fátima?
- En 2026, la fiesta de Nuestra Señora de Fátima se celebra el miércoles 13 de mayo.
Oración inicial para todos los días
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Ofrecimiento para todos los días
Dios mío, te pedimos perdón por nuestra falta de fe, por nuestras indiferencias y por todos los que viven lejos de tu amor.
Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, te adoramos con humildad. Unidos a Jesús presente en la Eucaristía, te ofrecemos esta novena por la conversión de los pecadores, por la paz del mundo y por todos los que necesitan volver a ti.
Amén.
Oración preparatoria para todos los días
Virgen de Fátima, Madre del Rosario y de la paz, acudimos a ti con confianza, porque tú nos recuerdas el camino de la oración, la conversión y la entrega a Dios. Acompáñanos durante esta novena y enséñanos a vivir con un corazón más fiel, más humilde y más dispuesto a escuchar al Señor.
Te presentamos la gracia que pedimos en esta novena, si es para gloria de Dios y bien de nuestra alma.
Amén.
(Aquí se pide la gracia que se desea alcanzar por esta novena.)
Día 1
Tres pastorcitos
Lucía tenía diez años; Francisco, nueve; Jacinta, siete. Cuidaban ovejas en la Cova da Iria cuando el cielo los eligió. Dios no buscó sabios ni poderosos: buscó niños pobres que sabían rezar.
El mensaje de Fátima empieza por ahí: para escuchar a la Virgen no hace falta ser importante, hace falta ser sencillo. Los pequeños entienden primero.
Señora de Fátima, danos un corazón de niño: sencillo para creer, y valiente para obedecer lo que Dios pide.
Día 2
El ángel que enseñó a orar
Antes de las apariciones, un ángel visitó a los pastorcitos y los preparó para adorar a Dios.
También nuestra vida espiritual crece paso a paso. Debemos aprender a estar delante de Dios con humildad, silencio y confianza.
Dios mío, aumenta nuestra fe, fortalece nuestra esperanza y enciende nuestro amor. Te pedimos perdón por nuestras indiferencias y por todos los corazones que aún no te conocen.
Día 3
La Señora vestida de luz
El 13 de mayo de 1917, sobre una pequeña encina, los niños vieron a una Señora «más brillante que el sol». María los invitó a volver, a rezar y a ofrecer su vida a Dios con generosidad.
Toda vida cristiana pasa por ese llamado. Decir sí a Dios, también cuando cuesta, es entrar en el camino de la fe verdadera.
Señora de Fátima, ayúdanos a responder a Dios con un sincero, humilde y perseverante sí.
Día 4
El rosario de cada día
En cada aparición, la Virgen repitió el mismo encargo: «Recen el rosario todos los días.» No pidió obras extraordinarias: pidió quince minutos diarios de oración.
El Rosario puede entrar en cualquier casa, en cualquier día y en cualquier momento. Es una escuela de paz, una compañía para la familia y un camino para mirar la vida de Jesús con María.
Virgen del Rosario, danos constancia para rezar cada día, aunque sea poco, y permite que esta oración sostenga nuestra familia.
Día 5
Penitencia y conversión
El mensaje de Fátima nos llama a no vivir indiferentes ante el pecado y a volver sinceramente a Dios. María invita a la conversión, a la reparación y a ofrecer pequeños sacrificios por amor.
Los pastorcitos ofrecían lo que tenían: cansancio, calor, incomodidades y pruebas pequeñas. También nosotros podemos ofrecer lo cotidiano con amor, sin buscar cosas extraordinarias.
Señora de Fátima, enséñanos a vivir la conversión de cada día y a ofrecer nuestros sacrificios por quienes más necesitan volver a Dios.
Día 6
El Inmaculado Corazón de María
En Fátima, María presentó su Corazón Inmaculado como un signo de refugio, consuelo y camino hacia Dios.
Consagrarnos a su Corazón es aprender a vivir bajo su cuidado maternal: pensar, decidir y amar con más pureza, más fe y más confianza en el Señor.
Inmaculado Corazón de María, acompáñanos hacia Dios. Te confiamos nuestra familia, nuestro futuro y todo lo que llevamos en el corazón.
Día 7
El milagro del sol
El 13 de octubre de 1917, ante unas setenta mil personas empapadas por la lluvia, el sol pareció danzar y precipitarse sobre la multitud. Creyentes y periodistas incrédulos lo vieron por igual. Dios confirmó con una señal pública lo que había confiado a tres niños.
La fe no vive de milagros, pero Dios sabe darlos cuando hacen falta. El mayor milagro de Fátima, decía Lucía, siguió siendo otro: los corazones que volvieron a Dios.
Señor, fortalece nuestra fe con la memoria de tus obras, y haz de nuestra vida cambiada la mejor señal para los demás.
Día 8
Francisco y Jacinta, santos niños
Francisco y Jacinta vivieron pocos años, pero respondieron con todo el corazón al mensaje de Fátima. Su vida sencilla estuvo llena de oración, sacrificio y amor por Jesús.
La santidad no espera a la edad adulta. Cualquier vida, aunque sea pequeña o escondida, puede amar mucho si se entrega a Dios.
San Francisco y Santa Jacinta Marto, enséñennos a amar a Jesús con sencillez y a ofrecer nuestras pequeñas cruces con alegría.
Día 9
La paz, por María
Fátima habló en un tiempo marcado por la guerra, el miedo y la incertidumbre. María recordó que la paz verdadera nace de la oración, la conversión y la vuelta sincera a Dios.
Rezar por la paz no es un gesto vacío. Es poner el corazón, la familia y el mundo bajo la mirada de Dios, confiando en la intercesión de María.
Reina de la paz, intercede por el mundo, por nuestra patria y por nuestra casa. Que el amor de Dios venza en nuestro corazón.
Oración final para todos los días
Señor Dios, que nos llamas a contemplar la vida de Jesús con el corazón de María, ayúdanos a vivir lo que rezamos.
Que el Rosario nos acerque más a Cristo, fortalezca nuestra fe y nos enseñe a caminar con esperanza, conversión y paz.
Jesús misericordioso, perdona nuestros pecados, libra nuestro corazón del mal y conduce hacia ti a todos los que más necesitan tu amor.
V. Nuestra Señora del Rosario de Fátima.R. Ruega por nosotros.
Se rezan un Padre Nuestro, un Ave María y un Gloria.
