Novena a San Expedito
San Expedito, mártir de los primeros siglos, es invocado como patrono de las causas justas y urgentes: lo que se necesita 'para hoy, no para mañana'. Su imagen lo muestra como soldado romano pisando un cuervo (el 'cras', mañana) y sosteniendo una cruz con la palabra 'hodie' (hoy). Su fiesta es el 19 de abril.
Cada día de la novena se reza la oración inicial, la meditación y oración del día, y se termina con la oración final.
Oración inicial para todos los días
Puestos en la presencia de Dios, ante quien siempre estamos, en quien somos y por quien vivimos, hacemos con calma la señal de la cruz: "En el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén."
Oración diaria a San Expedito
Señor, Dios y Padre nuestro que nos permites invocar a San Expedito como intercesor, especialmente en las causas que consideremos justas y urgentes, te suplicamos que en esta hora de aflicción y desesperanza nos asistas con tu gracia. Escucha Señor nuestra oración, llegue a ti nuestro clamor. Ayúdanos a superar este momento difícil; protégenos de todo lo que pueda perjudicarnos y asiste a nuestros familiares y amigos. Devuélvenos la paz y la tranquilidad y concédenos la gracia de una pronta y definitiva conversión. Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.
Día 1
«Hoy», no «mañana»
La tradición cuenta que, al decidirse a seguir a Cristo, Expedito sintió la tentación de dejarlo para después —representada por un cuervo que graznaba 'cras', mañana en latín—. Él lo pisó y proclamó 'hodie', hoy. Se convirtió sin demora.
El demonio de la pereza no dice 'no', dice 'mañana'. Y el mañana no llega nunca. La conversión, el perdón, la oración pendiente: todo eso es para hoy. San Expedito enseña a no aplazar el bien.
Compromiso
Descubro la presencia cotidiana del amor de Dios Padre, aún en las cosas más pequeñas e insignificantes y le pido que me ayude a ser fiel a mis compromisos cristianos.
Oración
Padre nuestro del cielo, que nos fortaleces en nuestras dificultades con el recuerdo y la intercesión de San Expedito, concédenos que al invocarlo, lo imitemos convirtiéndonos y permaneciendo firmes en la fe, constantes en la esperanza y ardientes en el amor. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
Día 2
El soldado de Cristo
La tradición lo presenta como soldado romano que, al hacerse cristiano, no ocultó su fe ni siquiera ante la amenaza de muerte. Dio la vida por Cristo. Su valentía militar se transformó en valentía de mártir.
La fe pide coraje: no negar a Cristo por miedo al qué dirán o a perder ventajas. San Expedito, soldado fiel, alcanza esa valentía a los que le rezan.
Compromiso
Examino mis actos cotidianos y trato de descubrir si los hago por simple rutina, aunque sean buenos, pero sin amor. Trato de descubrir a alguien que está sufriendo cerca de mí e intento acompañarlo.
Oración
Concédenos Señor y Padre nuestro alabarte y glorificarte por tu gran bondad y misericordia, y que por los méritos e intercesión de San Expedito, mártir, obtengamos la gracia de una sincera conversión y la perseverancia en las buenas obras. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
Día 3
Patrono de las causas urgentes
A San Expedito se acude en lo apremiante: un plazo que vence, un examen decisivo, un trámite que no puede esperar, una emergencia. No porque Dios funcione con prisas, sino porque la angustia de lo urgente necesita un intercesor de confianza.
Presentar a Dios lo urgente no es faltarle al respeto: es tratarlo como a un Padre que se ocupa de todo lo nuestro, hasta de lo que corre. Confiémosle hoy esa causa que no da espera.
Oración
Concédenos Señor, alegrarnos profundamente recordando el ejemplo de San Expedito, mártir, y que su poderosa intercesión nos consiga la fuerza y la constancia necesarias para dar los frutos de una auténtica conversión. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
Día 4
Vencer la pereza espiritual
El gran enemigo que Expedito venció fue la dilación: 'mañana rezaré, mañana me confesaré, mañana cambiaré'. La pereza espiritual, la acedia, mata poco a poco el fervor sin ruido, solo aplazando.
El remedio es el 'hoy' de Expedito. Un pequeño acto concreto hoy vale más que grandes propósitos para mañana. Empecemos ahora, aunque sea con poco.
Compromiso
Trato de tener el corazón abierto para descubrir aquellas actitudes impositivas o autoritarias que no me permiten ser una mujer, un hombre nuevo. Pido perdón a las personas que con frecuencia soportan estas mismas actitudes.
Oración
Padre todopoderoso, que concediste a San Expedito, mártir, pelear el combate de la fe hasta derramar su sangre por defenderla; te rogamos que su intercesión nos ayude a convertirnos de corazón, y a cambiar de vida. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
Día 5
Decisión y prontitud
Expedito es patrono de los indecisos y de los que dudan hasta perder la oportunidad. Su lección es la prontitud: discernir bien, y luego decidir sin arrastrar los pies. El bien aplazado a menudo se pierde.
No toda prisa es virtud, pero la indecisión crónica sí es defecto. Pidamos discernir con calma y ejecutar con decisión, sin quedar atrapados en el 'mañana'.
Compromiso
Intento liberarme de las falsas promesas humanas que obstaculizan mi camino, renuevo mi confianza en el obrar de Dios allí donde los hombres no pueden transformar el mal en bien y le pido a Jesús que me ayude a ser más firme en la fe.
Oración
Señor, tú que te alegras con cada pecador que se convierte, concédenos, que así como le diste a San Expedito la Gracia de imitar con su muerte la pasión de Cristo, a nosotros no nos falte tu ayuda para superar las pruebas y tribulaciones de la vida. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
Día 6
Confiar en el tiempo de Dios
Pedir prontitud no es exigirle a Dios que actúe cuando y como queremos. Expedito enseña el 'hoy' de nuestra conversión; el 'cuándo' de la respuesta divina queda en manos del Padre, que sabe el momento justo.
A veces la ayuda llega distinta o más tarde de lo esperado, y solo después entendemos por qué. Nuestra urgencia se pone en las manos de quien ve el cuadro completo.
Compromiso
Renuevo las promesas bautismales y defiendo todas las situaciones que engendren y sostengan el respeto por la vida.
Oración
Señor y Dios nuestro, que iluminas a los sabios y prudentes para que descubran la brevedad de la vida; escucha nuestras súplicas y haz que, fortalecidos por el ejemplo de San Expedito, nos unamos a Cristo fielmente y trabajemos por la salvación de todos los hombres. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
Día 7
La gratitud que difunde
Es tradición entre los devotos de San Expedito, tras recibir un favor, difundir su devoción como acción de gracias. La gratitud que se comparte multiplica la fe: contar lo que Dios hizo anima a otros a confiar.
Agradecer no es solo de buena educación: es de justicia con Dios. Y hacerlo público, con discreción y verdad, es una forma sencilla de evangelizar.
Compromiso
Trato de transformar todas las situaciones de sufrimiento en momentos de encuentros de gozo y alegría con Jesús y con la comunidad.
Oración
Te suplicamos, Señor, que a ejemplo de San Expedito, mártir, perseveremos firmes en la fe, a pesar de nuestras pruebas, y que por su poderosa intercesión aprendamos a ser fuertes en la paciencia y a alegrarnos con la esperanza de la victoria definitiva. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
Día 8
Lo urgente y lo importante
Vivimos apagando incendios, atendiendo lo urgente y descuidando lo importante: la oración, la familia, el alma. San Expedito, patrono de lo urgente, nos recuerda que lo más urgente de todo es no perder a Dios.
La conversión es el asunto verdaderamente impostergable. Todo lo demás puede esperar un poco; la salvación del alma es la causa que no admite el 'mañana'.
Compromiso
Examino mi vida y trato de descubrir cómo reacciono cuando mi fe es cuestionada: ¿Callo? ¿Me justifico? ¿Dialogo? Me comprometo a no ser tibio y a aceptar las consecuencias que mis convicciones de fe puedan provocar a mi alrededor.
Oración
Señor, Dios nuestro, que, no por nuestros méritos, sino por tu gran misericordia, nos creaste y nos ofreces la salvación; concédenos por intercesión de San Expedito, mártir, ser constantes en la tribulación y convertirnos sinceramente, ya que todo lo esperamos de ti. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
Día 9
Hoy es el día
'Hoy, si escuchan su voz, no endurezcan el corazón', dice el salmo. Termina la novena con la palabra grabada en la cruz de San Expedito: hodie, hoy. La salvación se juega en el presente, no en un mañana que quizá no llegue.
Tomemos hoy una decisión concreta: reconciliarnos con alguien, volver a la confesión, retomar la oración. San Expedito nos empuja a dar ese paso ahora, no después.
Compromiso
A partir de hoy me comprometo a aceptar que detrás de todas las situaciones difíciles e incomprensibles de mi vida hay un porqué. Por la fe, me pongo incondicionalmente en las manos de Dios y rezo, como María: 'que se haga en mí según tu palabra'.
Oración
Padre nuestro del cielo, que nos alegras y consuelas con el recuerdo y la poderosa intercesión de San Expedito, mártir, concédenos la ayuda de sus méritos a quienes hemos sido iluminados con el ejemplo de su fe y de su fortaleza. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
Oración final para todos los días
Gozos
Acudimos hacía ti san Expedito bendito para aprender de tu vida el seguimiento de Cristo.
Servir al emperador ofrece promesas varias que se convierten en soplo cuando llega la mañana.
Acudimos hacía ti san Expedito bendito para aprender de tu vida el seguimiento de Cristo.
Postergar la decisión es el consejo del cuervo pero Cristo dice “hoy” al que quiere se su siervo.
Acudimos hacía ti san Expedito bendito para aprender de tu vida el seguimiento de Cristo.
La decisión de Jesús lleva al martirio y la muerte pero desde ellos resurge una vida que es más fuerte.
Acudimos hacía ti san Expedito bendito para aprender de tu vida el seguimiento de Cristo.
Eligiendo en nuestra vida servir de verdad a Cristo podemos volvernos libres sin estorbos, expeditos.
Acudimos hacía ti san Expedito bendito para aprender de tu vida el seguimiento de Cristo.
Tú que estas gozando la corona de la gloria haz que la verdad u justicia logren pronto la victoria.
Acudimos hacía ti san Expedito bendito para aprender de tu vida el seguimiento de Cristo.
Oración de conclusión
Señor, Dios nuestro, Padre misericordioso y compasivo, que tanto amas a los seres humanos que enviaste a tu Hijo único al mundo, no para juzgarnos sino para salvarnos, concédenos la gracia de una sincera conversión de mente y de corazón. Permítenos buscar tu reino y su justicia, sabiendo que todo lo demás nos vendrá por añadidura. Tranquiliza nuestro pobre corazón que tantas veces se engaña pensando que nos hará feliz conseguir algo que no sea tú mismo. Y que la poderosa intercesión de tu glorioso mártir San Expedito, que con fe hemos invocado, nos alcance lo que te pedimos, en la medida en que no se oponga a tu santa Voluntad. Por Jesucristo, Nuestro Señor, Amén.
Oraciones (oración diaria, oraciones propias de cada día, gozos y oración de conclusión): texto tradicional de dominio público, transcrito verbatim de fuentes devocionales (https://www.expeditosan.com.ar/novena/; http://lasoraciones.blogspot.com/p/novena-san-expedito.html); se conserva la ortografía de la fuente. Meditaciones: composición original de Rezo (las meditaciones tradicionales incorporan traducciones bíblicas modernas que no reproducimos). Pendiente de revisión.