Saltar al contenido
Todas las novenas

Novena a Nuestra Señora del Rosario

Comienza 28 de sept.Fiesta 7 de oct.

La fiesta de Nuestra Señora del Rosario, el 7 de octubre, recuerda el triunfo atribuido a la oración del rosario y celebra esta forma privilegiada de contemplar, con María, los misterios de Cristo. Octubre es el mes del Rosario. Novena para redescubrir y amar esta oración sencilla y poderosa.

Cada día de la novena se reza la oración inicial, la meditación y oración del día, y se termina con la oración final.

Fechas de la novena en 2026

¿Cuándo empieza la novena a Nuestra Señora del Rosario en 2026?
En 2026, la novena a Nuestra Señora del Rosario comienza el lunes 28 de septiembre. Son nueve días de oración que culminan en la fiesta.
¿Cuándo es la fiesta de Nuestra Señora del Rosario?
En 2026, la fiesta de Nuestra Señora del Rosario se celebra el miércoles 7 de octubre.

Ver todas las fechas en el calendario católico 2026 ›

Oración inicial para todos los días

Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos, líbranos, Señor, Dios nuestro. En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Acto de Contrición para todos los días

Señor Jesús, me acerco a ti con humildad y te pido perdón por mis pecados. Me pesa haberte ofendido, porque tú eres bueno, misericordioso y digno de todo amor. Ayúdame con tu gracia a cambiar de vida, a evitar el pecado y a caminar más cerca de ti. Confío en tu perdón y en tu misericordia. Amén.

Oración inicial para todos los días

Madre del Rosario, venimos a ti con confianza de hijos.

Enséñanos a rezar con un corazón sencillo, a contemplar con amor los misterios de la vida de Jesús y a guardar su Palabra como tú la guardaste.

Que el Rosario no sea solo una oración en nuestros labios, sino un camino para acercarnos más a Cristo, crecer en la fe y vivir con mayor esperanza.

Nuestra Señora del Rosario, acompáñanos durante esta novena y presenta nuestras intenciones a tu Hijo Jesús.

Amén.

Día 1

“Dios te salve”

Al comenzar el Ave María, recordamos el saludo del ángel y el momento en que Dios miró con amor a la Virgen de Nazaret.

María recibió la Palabra con fe, humildad y disponibilidad. Su corazón se abrió al plan de Dios, aun sin comprenderlo todo.

También nosotros queremos aprender a saludarla con amor y a recibir, como ella, lo que Dios quiera hacer en nuestra vida.

María, Madre del Rosario, enséñanos a escuchar a Dios con un corazón abierto.

Amén.

Día 2

“María”

El nombre de María despierta confianza en el corazón de sus hijos.

Cuando lo pronunciamos en la oración, recordamos a la Madre que escucha, acompaña y nos conduce hacia Jesús.

Pidamos que su nombre nos ayude a apartarnos de lo que vacía el alma y a buscar con más deseo la virtud, la gracia y la vida eterna.

María, Madre nuestra, recibe nuestras súplicas y llévalas a Jesús.

Amén.

Día 3

“Llena eres de gracia”

María es llena de gracia porque Dios hizo en ella maravillas.

Su vida estuvo abierta por completo al amor del Señor. En ella no encontramos orgullo ni resistencia, sino pureza, humildad y entrega.

Al contemplarla, reconocemos nuestra necesidad de gracia. También nosotros queremos que Dios sane, ordene y llene nuestro corazón.

María, llena de gracia, ayúdanos a vivir más cerca de Dios.

Amén.

Día 4

“El Señor es contigo”

El ángel anunció a María que el Señor estaba con ella. Esa presencia sostuvo su fe, su entrega y su misión.

Dios también quiere estar con nosotros. Quiere habitar en nuestra vida, iluminar nuestras decisiones y transformar nuestro corazón.

Pidamos a María que nos ayude a preparar un lugar para el Señor, dejando atrás todo lo que nos aleja de su amor.

María, enséñanos a vivir en la presencia de Dios.

Amén.

Día 5

“Bendita tú eres entre todas las mujeres”

María es bendita porque creyó, porque escuchó la voz de Dios y porque llevó en su seno al Salvador.

En ella vemos lo que la gracia puede hacer en un corazón humilde. Su bendición no la aleja de nosotros; al contrario, la hace Madre cercana y compañera de camino.

Al rezar el Rosario, contemplamos con ella las misericordias de Dios y aprendemos a reconocer sus obras en nuestra propia vida.

María, bendita entre todas las mujeres, fortalece nuestra fe.

Amén.

Día 6

“Bendito es el fruto de tu vientre, Jesús”

El centro del Ave María es Jesús. Él es el fruto bendito del vientre de María y el Salvador que vino a dar la vida por nosotros.

Cada misterio del Rosario nos lleva a mirarlo: en su nacimiento, en su vida pública, en su pasión, en su resurrección y en su gloria.

Pidamos a María que nos ayude a amar más a Jesús, a arrepentirnos sinceramente de nuestros pecados y a vivir unidos a Él.

María, Madre de Jesús, llévanos siempre hacia tu Hijo.

Amén.

Día 7

“Santa María, Madre de Dios”

María es Madre de Dios y también Madre nuestra. Desde esa maternidad nos cuida, intercede por nosotros y nos enseña a permanecer cerca de Jesús.

Cuando decimos “Santa María”, miramos su vida limpia, fiel y llena de Dios. Cuando decimos “Madre de Dios”, recordamos que Jesús quiso venir a nosotros por medio de ella.

Pidamos un corazón más recogido, más atento a la oración y más dispuesto a contemplar a Cristo en el Rosario.

Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros.

Amén.

Día 8

“Ruega por nosotros pecadores”

Al pedirle a María que ruegue por nosotros, reconocemos con humildad que necesitamos ayuda.

Somos pecadores, pero no estamos abandonados. Tenemos una Madre que intercede, acompaña y nos anima a volver siempre a Jesús.

La oración del Rosario nos enseña a pedir con confianza, no apoyados en nuestros méritos, sino en la misericordia de Dios.

María, Madre de misericordia, ruega por nosotros y ayúdanos a vivir en gracia.

Amén.

Día 9

“Ahora y en la hora de nuestra muerte”

En el Ave María confiamos a la Virgen nuestro presente y también el momento final de nuestra vida.

Le pedimos que esté con nosotros ahora: en nuestras luchas, decisiones, alegrías y necesidades. Y le pedimos que nos acompañe en la hora de la muerte, para encontrarnos con Jesús sostenidos por su amor.

El Rosario nos recuerda que toda nuestra vida debe caminar hacia Dios.

María, Madre del Rosario, acompáñanos hoy y en la hora de nuestra muerte.

Amén.

Oración final para todos los días

Súplica a la Virgen

Madre del Rosario, hoy ponemos ante ti nuestras necesidades del cuerpo y del alma.

Ayúdanos a reconocer con humildad aquello que debe cambiar en nosotros. Líbranos del orgullo, del pecado y de todo lo que oscurece el corazón.

Acércanos a Jesús, danos deseo de conversión y enséñanos a vivir con más fe, paz y esperanza.

Madre nuestra, intercede por nosotros.

Amén.

Se dicen las intenciones de la novena y se rezan tres padrenuestros, avemarías y glorias.

Consagración a la Virgen

Virgen María, Madre del Rosario, hoy queremos confiarnos a tu cuidado maternal.

Te entregamos nuestra vida, nuestras familias, nuestras preocupaciones y el deseo de caminar más cerca de Jesús.

Acompáñanos en la oración, protégenos en las pruebas y enséñanos a guardar la Palabra de Dios con un corazón fiel.

Madre nuestra, llévanos siempre a Cristo.

Amén.

Oración final

Santísima Virgen María, Madre de Dios y Madre nuestra, recibe con bondad esta novena que hemos rezado en tu honor.

Intercede por nosotros ante Jesús y ayúdanos a vivir el Rosario como camino de oración, conversión y esperanza.

Que al contemplar los misterios de Cristo aprendamos a imitarlo, a amar más su Palabra y a seguirlo con fidelidad cada día.

Nuestra Señora del Rosario, ruega por nosotros.

Amén.

Se sugiere también rezar el Santo Rosario, o al menos una decena. En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Reza la novena a Nuestra Señora del Rosario donde estés

En MiRezo tienes esta novena día por día, con recordatorios para no perder ninguno, todas las oraciones y el rosario guiado. Con o sin internet.

Descárgalo en el App StoreDisponible en Google Play

Ya disponible para iPhone y Android.