Comunión espiritual
Creo, Jesús mío, que estás real y verdaderamente en el cielo y en el Santísimo Sacramento del altar.
Te amo sobre todas las cosas y deseo vivamente recibirte dentro de mi alma; pero no pudiendo hacerlo ahora sacramentalmente, ven al menos espiritualmente a mi corazón.
Y como si ya te hubiese recibido, te abrazo y me uno del todo a ti. Señor, no permitas que jamás me aparte de ti. Amén.
Texto tradicional ('Creo, Jesús mío…'), cotejado con devocionarios tradicionales de dominio público, 2026-07-01