Gozos a Santiago Apóstol
Para la Novena a Santiago Apóstol
Estribillo (se repite después de cada estrofa)
Santiago, apóstol valiente, amigo fiel del Señor, ruega a Dios por esta gente que te invoca con amor.
Remendando tus redes en el mar de Galilea, oíste a Cristo llamarte y dejaste tu tarea.
Santiago, apóstol valiente, amigo fiel del Señor, ruega a Dios por esta gente que te invoca con amor.
«Hijo del trueno» te llama el Maestro con amor, y tu celo, viva llama, lo purificó el Señor.
Santiago, apóstol valiente, amigo fiel del Señor, ruega a Dios por esta gente que te invoca con amor.
En la casa de Jairo, con Pedro y Juan a la par, viste a una niña dormida a la vida regresar.
Santiago, apóstol valiente, amigo fiel del Señor, ruega a Dios por esta gente que te invoca con amor.
Sobre el monte, deslumbrado, viste a Cristo en su esplendor, y oíste, maravillado, la voz del Padre en su honor.
Santiago, apóstol valiente, amigo fiel del Señor, ruega a Dios por esta gente que te invoca con amor.
«¿Podrán beber de mi cáliz?», Jesús te quiso probar; dijiste que sí, y un día tu sangre lo iba a sellar.
Santiago, apóstol valiente, amigo fiel del Señor, ruega a Dios por esta gente que te invoca con amor.
En la noche del huerto Jesús te pidió velar; junto a su dolor abierto aprendiste a acompañar.
Santiago, apóstol valiente, amigo fiel del Señor, ruega a Dios por esta gente que te invoca con amor.
Fuiste el primero en dar la vida por el Señor; ni la espada pudo apagar la llama de tu fervor.
Santiago, apóstol valiente, amigo fiel del Señor, ruega a Dios por esta gente que te invoca con amor.
Cuenta la antigua tradición que, cansado de sembrar, la Virgen vino a animarte de pie sobre un pilar.
Santiago, apóstol valiente, amigo fiel del Señor, ruega a Dios por esta gente que te invoca con amor.
Tu nombre cruzó los mares y en América sembró ciudades, pueblos y altares donde tu fe floreció.
Santiago, apóstol valiente, amigo fiel del Señor, ruega a Dios por esta gente que te invoca con amor.
Peregrinos sin cansancio van a tu tumba a rezar; guía también nuestros pasos hasta el Padre, hasta el hogar.
Santiago, apóstol valiente, amigo fiel del Señor, ruega a Dios por esta gente que te invoca con amor.
