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Calendario de enero

Calendario litúrgico

Santo del día, 10 de enero: Beata María Dolores Rodríguez Sopeña

Conmemoración

1848 – 1918

Es una conmemoración: este día es feria en el Calendario Romano General, así que el santo no tiene celebración propia en el calendario universal. Su memoria se conserva en el Martirologio Romano y en los calendarios particulares de países, diócesis y órdenes religiosas.

Dolores Rodríguez Sopeña nació el 30 de diciembre de 1848 en Vélez Rubio, Almería, España, en una familia numerosa y creyente. Desde joven descubrió su vocación entre los más olvidados: visitaba enfermos, presos y familias pobres. Vivió unos años en Puerto Rico y en Cuba, donde su trabajo con los marginados le abrió los ojos a un mundo que la marcaba para siempre. De regreso en España, en plena revolución industrial, vio cómo los obreros de los barrios más duros vivían y morían sin haber escuchado nunca el Evangelio. A eso respondió con toda su vida. Su sueño lo resumió ella misma: hacer de todos los hombres una sola familia en Cristo Jesús. Para lograrlo fundó tres obras que se completan entre sí: el Movimiento de Laicos Sopeña (1892), para que los propios seglares evangelizaran su ambiente; el Instituto de Damas Catequistas, fundado en Toledo en 1901, religiosas sin hábito que entraban a los barrios obreros y a las fábricas cuando eso resultaba impensable, hoy llamadas Catequistas Sopeña; y la Obra Social y Cultural Sopeña (1902), con centros de formación y educación para trabajadores.

Unía siempre la catequesis con la promoción social: no separaba anunciar a Jesucristo de luchar por la dignidad de las personas. Sus obras se extendieron por España y por América Latina, donde siguen vivas en varios países. Murió en Madrid el 10 de enero de 1918. Juan Pablo II la beatificó el 23 de marzo de 2003, presentándola como testigo de una espiritualidad que impulsa a construir un mundo más justo anunciando el mensaje salvador de Jesucristo.

Oración a Beata María Dolores Rodríguez Sopeña

Beata María Dolores Rodríguez Sopeña, tú que llevaste el Evangelio a los barrios y a los trabajadores que nadie visitaba, enséñanos a ver a Cristo en cada persona, especialmente en los olvidados. Ayúdanos a unir la fe con la justicia y a trabajar para que todos seamos una sola familia en Cristo Jesús. Amén.

San Gregorio de Nisa

Conmemoración

c. 335 – c. 395

Es una conmemoración: este día es feria en el Calendario Romano General, así que el santo no tiene celebración propia en el calendario universal. Su memoria se conserva en el Martirologio Romano y en los calendarios particulares de países, diócesis y órdenes religiosas.

Gregorio nació hacia el año 335 en Cesarea de Capadocia, en la actual Turquía, en una familia asombrosa: fue hermano de san Basilio Magno y de santa Macrina, y nieto de mártires. Junto con su hermano Basilio y su amigo san Gregorio Nacianceno forma el trío de los grandes Padres Capadocios, columnas de la teología cristiana del siglo IV. A diferencia de Basilio, Gregorio no empezó por el camino monástico: se dedicó a la retórica y la filosofía, enseñó y se casó con Teosebia. Más tarde, tocado por Dios y animado por su familia, se unió a la vida de oración y estudio impulsada por su hermano. Hacia el 371 Basilio lo consagró obispo de Nisa, una pequeña ciudad de Capadocia. Sufrió el acoso de los arrianos, que lograron deponerlo y desterrarlo con acusaciones falsas, pero a la muerte del emperador volvió entre la alegría de su pueblo.

Tras la muerte de Basilio en el 379 tomó el relevo como defensor de la fe de Nicea. En el Concilio de Constantinopla del 381, que definió la divinidad del Espíritu Santo, tuvo un papel destacado: los padres del concilio lo llamaron "columna de la ortodoxia". Escribió obras que todavía se leen: tratados contra los herejes Eunomio y Apolinar, el tratado sobre la virginidad, la vida de su hermana Macrina y profundos comentarios espirituales donde describe la vida cristiana como una subida sin fin hacia Dios, porque a Dios nunca se termina de encontrarlo. Participó todavía en un sínodo en Constantinopla en el 394; murió poco después, hacia el 395, aunque la fecha exacta se desconoce. El Martirologio lo recuerda el 10 de enero.

Oración a San Gregorio de Nisa

San Gregorio de Nisa, columna de la ortodoxia y maestro del alma, tú que enseñaste que buscar a Dios es un camino que nunca termina, despierta en nosotros el deseo de conocerlo y amarlo cada día más. Alcánzanos una fe firme en la Santísima Trinidad y un corazón que nunca se canse de subir hacia Dios. Amén.

Beata Ana de los Ángeles Monteagudo, virgen

Memoria

1602 – 1686

Es una memoria, la celebración habitual del santo en el día que le corresponde dentro del calendario de la Iglesia.

Ana Monteagudo Ponce de León nació en Arequipa el 26 de julio de 1602, hija de Sebastián Monteagudo de la Jara, español, y de Francisca Ponce de León, arequipeña. Como era costumbre en las familias acomodadas del virreinato, sus padres la dejaron de niña como educanda en el monasterio de Santa Catalina de Siena, donde aprendió a leer, a cantar y a rezar. Al terminar esos años volvió a casa y sus padres le prepararon un matrimonio. Ella pidió regresar al monasterio. Hubo resistencia y hubo espera, pero en 1618 entró al noviciado y tomó el nombre de Ana de los Ángeles.

Pasó allí el resto de su vida, casi setenta años dentro de los mismos muros. Fue sacristana, maestra de novicias y, desde 1647, priora de la comunidad. No fundó nada ni escribió libros: hizo bien lo que tenía delante. Las novicias la recordaban por su paciencia y por su costumbre de corregir sin humillar. Cuando la peste golpeó Arequipa, atendió a los enfermos sin medir el riesgo. Fuera del monasterio se corrió la voz de que la monja de Santa Catalina aconsejaba bien, y al torno llegaban pobres y ricos, viajeros, moribundos y gente en apuros. Juan Pablo II resumió así su vida dominicana: contemplar y transmitir lo contemplado.

Sus últimos años fueron duros. Perdió la vista y sufrió mucho, y quienes la acompañaron hablaron de una identificación dolorosa con Cristo crucificado. Murió el 10 de enero de 1686 en el mismo monasterio donde había entrado de niña. Juan Pablo II la beatificó el 2 de febrero de 1985 en Arequipa, durante su viaje al Perú. El calendario propio del Perú la celebra el 10 de enero como memoria obligatoria; el monasterio de Santa Catalina, hoy visitado por miles de personas cada año, guarda su sepulcro.

Oración a Beata Ana de los Ángeles Monteagudo

Beata Ana de los Ángeles, que pasaste tu vida entera dentro de un monasterio y aun así supiste escuchar a todo el que llamaba a tu puerta: alcánzanos un corazón atento. Enséñanos a rezar con constancia, a servir sin ruido y a acompañar a los enfermos como tú lo hiciste. En las horas oscuras, sostennos como el Señor te sostuvo a ti. Amén.

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