Calendario litúrgico
Santo del día, 11 de abril: San Estanislao, obispo y mártir
Memoriac. 1030 – 1079
Es una memoria, la celebración habitual del santo en el día que le corresponde dentro del calendario de la Iglesia.
Estanislao nació hacia el año 1030 en Szczepanów, cerca de Cracovia, en Polonia. Estudió primero en su tierra y después en París. Al regresar fue ordenado sacerdote por el obispo de Cracovia, Lamberto, que lo hizo canónigo, predicador y arcediano de la catedral. Cuando el obispo murió en 1072, el pueblo lo pidió a él para el cargo. Gobernó la diócesis siete años. Las fuentes antiguas lo describen predicando sin descanso, visitando cada año a sus sacerdotes y exigiéndoles disciplina. Su casa estaba abierta a los pobres y llevaba anotadas las familias que necesitaban ayuda. Al principio se entendió bien con el rey Boleslao II, pero terminó reprochándole en público sus abusos, y en especial el rapto de una mujer casada. El obispo lo amenazó con la excomunión y llegó a aplicarla. El rey no se lo perdonó.
El 11 de abril de 1079, mientras Estanislao celebraba la misa en la iglesia de San Miguel «Na Skałce», a las afueras de Cracovia, Boleslao entró con sus hombres y lo mató junto al altar. La tradición polaca cuenta que sus soldados no se atrevieron a hacerlo y que el rey lo mató con su propia mano. Poco después el rey tuvo que huir del país.
Su tumba se convirtió pronto en lugar de peregrinación. El papa Inocencio IV lo canonizó el 17 de septiembre de 1253, en la basílica de San Francisco de Asís. Sus restos descansan hoy en la catedral del Wawel, en Cracovia, en el centro mismo de la memoria religiosa de Polonia. La Iglesia lo recuerda como el obispo que prefirió morir antes que callar ante el poder.
Patrono de Polonia y de la ciudad de Cracovia.
Oración a San Estanislao
Dios nuestro, por defender tu honor, el obispo san Estanislao cayó bajo la espada de sus perseguidores; te pedimos, por su intercesión, la gracia de perseverar hasta la muerte, firmes en la fe. Por nuestro Señor Jesucristo.
Santa Gema Galgani, virgen
Conmemoración1878 – 1903
Es una conmemoración: este día es feria en el Calendario Romano General, así que el santo no tiene celebración propia en el calendario universal. Su memoria se conserva en el Martirologio Romano y en los calendarios particulares de países, diócesis y órdenes religiosas.
Gema Galgani nació el 12 de marzo de 1878 en Camigliano, cerca de Lucca, en Italia. Fue la cuarta de ocho hermanos. Su padre, Enrico, era farmacéutico, y su madre se llamaba Aurelia Landi. Con un mes de vida la familia se mudó a Lucca, y allí pasó el resto de su corta vida. La muerte entró temprano en su casa: perdió a su madre cuando tenía siete años, después a su hermano Gino, seminarista, y luego a su padre. La familia quedó arruinada. Gema misma enfermó gravemente —los relatos hablan de una infección de la columna y del oído, y de meningitis— y quedó postrada. Atribuyó su curación a la intercesión de san Gabriel de la Dolorosa, el joven pasionista, y desde entonces quedó marcada por la espiritualidad de la Pasión.
Quiso entrar con las religiosas pasionistas, pero su salud frágil se lo impidió. Se quedó fuera del convento, viviendo en casas prestadas, cuidada por la familia Giannini. El 8 de junio de 1899 recibió los estigmas, que no eran permanentes: reaparecían cada semana, del jueves por la noche hasta las tres de la tarde del viernes. Su director espiritual, el pasionista Germano Ruoppolo, la acompañó y después escribió su biografía.
La acusaron de exaltada y de loca. Ella siguió rezando y sirviendo en silencio. Enferma de tuberculosis, murió el Sábado Santo, 11 de abril de 1903, a los veinticinco años. La vistieron con el hábito pasionista para sepultarla. Pío XI la beatificó en 1933 y Pío XII la canonizó el 2 de mayo de 1940, apenas treinta y siete años después de su muerte.
Patrona de los estudiantes y de los farmacéuticos; invocada por quienes sufren dolores del cuerpo y tentaciones espirituales.
Oración a Santa Gema Galgani
Santa Gema, que llevaste en tu cuerpo las heridas de Jesús y en tu corazón su paz, acompaña a los que sufren en silencio. Enséñanos a no perder la confianza cuando el dolor se alarga. Pide por los jóvenes que buscan su camino y por los enfermos que se sienten olvidados. Que aprendamos de ti a decir cada día: Virgen Santísima, hazme santo. Amén.
