Calendario litúrgico
Santo del día, 11 de junio: San Bernabé, apóstol
Memoria† c. 61
Es una memoria, la celebración habitual del santo en el día que le corresponde dentro del calendario de la Iglesia.
Se llamaba José y era un judío de la tribu de Leví nacido en Chipre. Los apóstoles le pusieron un sobrenombre que se le quedó para siempre: Bernabé, "hijo del consuelo", el que anima. El libro de los Hechos lo presenta con un gesto muy concreto: vendió un campo que tenía y puso el dinero a los pies de los apóstoles.
Su papel en la primera Iglesia fue el de un hombre que abría puertas. Cuando Saulo de Tarso se convirtió y nadie en Jerusalén se fiaba de él, fue Bernabé quien lo presentó a Pedro y a los demás. Cuando en Antioquía empezaron a creer también los paganos, la comunidad de Jerusalén envió a Bernabé; él fue a buscar a Pablo a Tarso y juntos enseñaron allí durante un año entero. Fue en Antioquía donde a los discípulos se les llamó cristianos por primera vez. Los dos salieron después al primer viaje misionero, pasando por Chipre y Asia Menor, y los dos defendieron en el concilio de Jerusalén que los convertidos venidos del paganismo no tenían que cargar con la circuncisión ni con toda la ley de Moisés.
Más tarde se separaron: Pablo no quiso llevar de nuevo a Juan Marcos, y Bernabé, que era pariente suyo, se lo llevó consigo a Chipre. La ruptura no fue definitiva; Pablo vuelve a hablar de él con respeto en sus cartas. La tradición, recogida en unas Actas de Bernabé del siglo V, dice que murió apedreado en Salamina de Chipre hacia el año 61. Sus restos se encontraron allí en el año 488, y ese hallazgo sirvió para que la Iglesia de Chipre obtuviera su autonomía. Aunque no formó parte de los Doce, la Iglesia lo llama apóstol, porque el Espíritu Santo lo envió con Pablo desde Antioquía.
Patrono de Chipre.
Oración a San Bernabé
Señor Dios, que para convertir a los paganos elegiste a san Bernabé, hombre lleno de fe y del Espíritu Santo; concede que el Evangelio de Cristo, predicado por él con tanta firmeza, sea anunciado fielmente con palabras y obras. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amén.
Santa Paula Frassinetti, virgen y fundadora
Conmemoración1809 – 1882
Es una conmemoración: este día es feria en el Calendario Romano General, así que el santo no tiene celebración propia en el calendario universal. Su memoria se conserva en el Martirologio Romano y en los calendarios particulares de países, diócesis y órdenes religiosas.
Paula Frassinetti nació en Génova en 1809, tercera de cinco hermanos. Su madre murió cuando ella tenía nueve años y le tocó ocuparse de la casa y de sus cuatro hermanos varones. Uno de ellos, José, llegó a ser sacerdote y párroco de Quinto, y fue quien más influyó en su vida espiritual y quien la acompañó cuando empezó su obra.
En Quinto, ayudando a su hermano, Paula descubrió lo que sería su misión: enseñar a las niñas pobres, las que nadie atendía. El 12 de agosto de 1834, en el santuario de San Martín de Albaro, junto con siete jóvenes, fundó la congregación de las Hermanas de Santa Dorotea. La idea era sencilla y clara: evangelizar educando, con preferencia por los jóvenes y por los más pobres.
En 1841 llegó a Roma con dos novicias. Tres años después, el papa Gregorio XVI le confió la dirección del conservatorio de Santa María del Refugio, en San Onofre, que se convirtió en la casa madre del instituto. Desde allí Paula pasó la mayor parte de su vida abriendo escuelas, internados y orfanatos. En 1866 sus hermanas cruzaron el mar: llegaron a Brasil y a Portugal el mismo año, y con el tiempo la congregación se extendió por América Latina, África y Asia.
Murió en Roma el 11 de junio de 1882, agotada por el trabajo y por varios años de enfermedad. Fue beatificada el 8 de junio de 1930 y canonizada por san Juan Pablo II el 11 de marzo de 1984.
Oración a Santa Paula Frassinetti
Dios nuestro, que diste a santa Paula Frassinetti un corazón de madre para las niñas pobres y sin instrucción, concédenos aprender de ella a servirte en los más pequeños. Que sepamos gastar la vida en obras buenas, sin buscar recompensa. Danos su paciencia en la enfermedad y su confianza en ti. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
