Calendario litúrgico
Santo del día, 14 de mayo: San Matías, apóstol
FiestaEs una fiesta, una celebración de rango destacado, un grado por debajo de la solemnidad y reservada a acontecimientos y santos de particular relevancia.
Matías es el apóstol que llegó después. Su nombre viene del hebreo Mattithiah, «don de Dios». Los Hechos de los Apóstoles cuentan que, en los días entre la Ascensión y Pentecostés, Pedro se puso de pie ante los ciento veinte hermanos reunidos y propuso elegir a alguien que ocupara el lugar dejado por Judas Iscariote. La condición era clara: tenía que ser uno que hubiera acompañado a Jesús desde el bautismo de Juan hasta la Ascensión, para poder ser testigo de la resurrección. Se presentaron dos candidatos, José llamado Barsabás y Matías. Oraron, echaron suertes y la suerte cayó sobre Matías, que quedó agregado a los once (Hechos 1,15-26).
Es, por eso, el único apóstol que no fue llamado directamente por Jesús, sino elegido por la comunidad. Clemente de Alejandría recoge la tradición de que Matías había sido uno de los setenta y dos discípulos que el Señor envió a predicar durante su ministerio, y le atribuye una enseñanza muy suya: la necesidad de mortificar el cuerpo para no quedar esclavo de los sentidos. Estuvo presente en Pentecostés cuando descendió el Espíritu Santo.
De lo que hizo después se sabe poco con seguridad. La tradición griega dice que predicó primero en Judea y luego fuera, hacia Capadocia y las costas del mar Caspio, y que murió mártir en la Cólquida, la actual Georgia; unas fuentes hablan de crucifixión, otras de lapidación, y otras sitúan su muerte en Jerusalén. Los textos apócrifos añaden relatos sobre Etiopía que no tienen valor histórico. Sus reliquias se veneran en la abadía benedictina de San Matías en Tréveris (Alemania), en la basílica de Santa María la Mayor de Roma y en la abadía de Santa Justina de Padua.
La Iglesia lo celebra el 14 de mayo con rango de fiesta.
Oración a San Matías
Dios nuestro, que incorporaste a san Matías al colegio apostólico, concédenos, por su intercesión, que, alegrándonos de la elección de tu amor, podamos ser contados entre tus santos. Por nuestro Señor Jesucristo. Amén.
Santa María Dominga Mazzarello, virgen
Conmemoración9 de mayo de 1837 – 14 de mayo de 1881
Es una conmemoración: este día es feria en el Calendario Romano General, así que el santo no tiene celebración propia en el calendario universal. Su memoria se conserva en el Martirologio Romano y en los calendarios particulares de países, diócesis y órdenes religiosas.
María Dominga Mazzarello nació el 9 de mayo de 1837 en Mornese, en el Piamonte italiano, en una familia campesina pobre y muy creyente. Trabajó la tierra desde niña. En agosto de 1860 contrajo tifus cuidando a unos parientes enfermos; se levantó de la cama el 7 de octubre, después de cincuenta y dos días, pero nunca recuperó la fuerza física que había tenido. Entonces cambió de oficio: aprendió a coser y abrió con una amiga un taller de costura para las muchachas del pueblo, donde además les enseñaba el catecismo.
El 7 de octubre de 1864 don Juan Bosco visitó Mornese por primera vez. El sacerdote del pueblo, don Pestarino, le habló del grupo de jóvenes que dirigía María. Don Bosco buscaba extender a las niñas pobres la obra educativa que ya hacía con los muchachos, y vio en ellas a las religiosas que necesitaba. El 5 de agosto de 1872, con la aprobación de Pío IX, María y diez compañeras hicieron sus votos: nacía el Instituto de las Hijas de María Auxiliadora. Elegida superiora, ella prefería que la llamaran vicaria, porque decía que la verdadera superiora era la Virgen.
En nueve años el instituto pasó de una casa a veintiocho: diecinueve en Italia, tres en Francia y seis en América, adonde las hermanas llegaron muy pronto y donde hoy la congregación tiene una presencia enorme. Murió en Nizza Monferrato el 14 de mayo de 1881, a los cuarenta y cuatro años, dejando ciento sesenta y cinco hermanas y sesenta y cinco novicias. Pío XI la beatificó el 20 de noviembre de 1938 y Pío XII la canonizó el 24 de junio de 1951.
Oración a Santa María Dominga Mazzarello
Santa María Dominga Mazzarello, tú aprendiste a educar sin haber estudiado y a mandar sin dejar de servir. Alcánzanos alegría en el trabajo de cada día y paciencia con los jóvenes. Cuida a las maestras, a las catequistas y a las muchachas que crecen sin apoyo. Ruega por nosotros ante María Auxiliadora. Amén.
