Calendario litúrgico
Santo del día, 14 de noviembre: San José Pignatelli, presbítero
Conmemoración1737 – 1811
Es una conmemoración: este día es feria en el Calendario Romano General, así que el santo no tiene celebración propia en el calendario universal. Su memoria se conserva en el Martirologio Romano y en los calendarios particulares de países, diócesis y órdenes religiosas.
José María Pignatelli nació en Zaragoza en 1737, en una familia noble de origen italiano: su padre, don Antonio Pignatelli de Aragón, era príncipe del Sacro Imperio. Quedó huérfano pronto y a los diecisiete años entró en el noviciado de la Compañía de Jesús. Durante los años de formación se dedicó con gusto a la catequesis de los niños y a visitar a los presos en la cárcel.
En 1767 el rey Carlos III decretó la expulsión de los jesuitas de España y de todos sus territorios de América. Pignatelli, que podía haberse quedado por su condición y su apellido, decidió embarcarse con sus hermanos desterrados y acompañarlos en el exilio, primero a Córcega y después a Ferrara. Pocos años más tarde el papa Clemente XIV suprimió la Compañía entera, que contaba con unos veintitrés mil miembros. Fueron cuarenta años de oscuridad, y Pignatelli los vivió sosteniendo a los antiguos jesuitas dispersos, uno por uno, con cartas, dinero y consejo.
Cuando supo que la Compañía sobrevivía legalmente en Rusia, donde el decreto papal no se había promulgado, buscó y obtuvo permiso para agregarse a ella y renovar sus votos. Desde ahí trabajó paso a paso: en 1804 logró el restablecimiento de la Compañía en el reino de Nápoles y después abrió casas en Roma, Palermo, Orvieto y Cerdeña. Murió en Roma el 15 de noviembre de 1811, tres años antes de que Pío VII restaurara la Orden en toda la Iglesia. Pío XI lo llamó «el anillo que unió a la Compañía de Jesús que había existido antes con la que volvió a existir». Fue canonizado en 1954.
Oración a San José Pignatelli
San José Pignatelli, que sostuviste a tus hermanos cuando todo parecía perdido, enséñanos a esperar sin ruido. Danos tu paciencia para trabajar por lo que quizá no veremos terminado. Que sepamos permanecer fieles en los tiempos oscuros y confiar en que Dios reconstruye lo que parece deshecho. Amén.
San Serapio, mártir mercedario
Conmemoraciónc. 1179 – 1240
Es una conmemoración: este día es feria en el Calendario Romano General, así que el santo no tiene celebración propia en el calendario universal. Su memoria se conserva en el Martirologio Romano y en los calendarios particulares de países, diócesis y órdenes religiosas.
Serapio nació, según la tradición de la Orden de la Merced, en Londres hacia 1179, y murió mártir en Argel el 14 de noviembre de 1240. Es cuanto puede afirmarse con seguridad a partir de las fuentes consultadas; el resto de su vida nos llega por relatos posteriores de la propia Orden y conviene tomarlo con cautela.
Su figura solo se entiende dentro de la obra que san Pedro Nolasco fundó en Barcelona en 1218. Los mercedarios se dedicaban a rescatar a los cristianos cautivos en el norte de África, y añadían a los tres votos religiosos un cuarto: quedarse ellos mismos como rehenes si hacía falta para liberar a otro. Al fraile enviado a negociar los rescates se le llamaba «redentor». Serapio fue uno de ellos, y la tradición mercedaria cuenta que murió en Argel precisamente por haberse quedado en prenda de unos cautivos.
Su memoria se conservó sobre todo en España y en América, donde la Merced tuvo enorme arraigo, y su rostro se hizo famoso gracias al cuadro que Zurbarán pintó de él en 1628 para el convento mercedario de Sevilla. No figura en el Calendario Romano General: el 14 de noviembre es feria en el calendario universal.
Oración a San Serapio
San Serapio, que diste tu libertad para que otros la recuperaran, acuérdate de los que hoy siguen cautivos. Intercede por los presos, por los secuestrados y por quienes viven sometidos a otros. Alcánzanos la generosidad de dar algo nuestro para aliviar a alguien. Amén.
