Saltar al contenido
Calendario de agosto

Calendario litúrgico

15 de agosto: La Asunción de la Santísima Virgen María

Solemnidad

Es una solemnidad, la celebración de mayor rango en la Iglesia, dedicada al Señor, a la Virgen María o a un santo de especial importancia.

El 15 de agosto la Iglesia celebra la fiesta más antigua y más grande de la Virgen María: la Asunción. Es la certeza de que María, terminado el curso de su vida en la tierra, fue llevada en cuerpo y alma a la gloria del cielo. No es una idea sobre el más allá en general, sino algo dicho sobre una mujer concreta, la madre de Jesús, y a través de ella sobre todos: lo que en ella ya se cumplió es lo que la Iglesia espera para sus hijos.

El pueblo cristiano lo creyó y lo celebró durante siglos antes de que se definiera. El papa Pío XII proclamó la Asunción como dogma de fe el 1 de noviembre de 1950, con la constitución apostólica Munificentissimus Deus. El texto de la definición está cuidadosamente medido: dice que la Inmaculada Madre de Dios, siempre Virgen María, cumplido el curso de su vida terrena, fue asunta en cuerpo y alma a la gloria celestial. No zanja si María murió antes o no; deja abierta esa cuestión, que los teólogos siguen discutiendo, porque lo que se define es el destino glorioso de su cuerpo, no el modo de su tránsito.

Por su rango es solemnidad, la categoría más alta del calendario, y en el derecho de la Iglesia figura entre los días de precepto, en los que los fieles asisten a Misa. Cada conferencia episcopal, con la aprobación de la Santa Sede, puede suprimir ese precepto o trasladar la celebración al domingo, y por eso en varios países de América Latina no es día de obligación. En muchos otros lugares sigue siendo la fiesta patronal del año, con procesiones y flores, y da nombre a ciudades enteras del continente.

Patrona de numerosas ciudades de América Latina fundadas bajo su advocación, entre ellas Asunción del Paraguay, Nueva Guatemala de la Asunción y la ciudad de Panamá.

Oración

Dios todopoderoso y eterno, que has elevado en cuerpo y alma a los cielos a la inmaculada Virgen María, Madre de tu Hijo, concédenos que, tendiendo siempre hacia los bienes celestiales, merezcamos participar con ella de la gloria del cielo. Por Jesucristo, Hijo tuyo y Señor nuestro, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

San Tarsicio, mártir de la Eucaristía

Conmemoración

† c. 257

Es una conmemoración: este día es feria en el Calendario Romano General, así que el santo no tiene celebración propia en el calendario universal. Su memoria se conserva en el Martirologio Romano y en los calendarios particulares de países, diócesis y órdenes religiosas.

Tarsicio era un muchacho de la Iglesia de Roma en el siglo III, en tiempos de la persecución del emperador Valeriano. Los cristianos se reunían a escondidas en las catacumbas para rezar y celebrar la Misa, y llevar la comunión a los presos y a los enfermos era una misión peligrosa. Cuando se preguntó quién se atrevía a llevarla, Tarsicio se ofreció: mándame a mí. Pensaba que su corta edad sería la mejor protección para el Pan consagrado.

Por el camino se cruzó con unos muchachos que notaron que llevaba algo apretado contra el pecho y quisieron quitárselo. Él no cedió. Al descubrir que era cristiano lo golpearon y lo apedrearon hasta dejarlo agonizante. Según el relato, un oficial cristiano lo recogió y lo llevó a los suyos, pero ya no había nada que hacer. Fue sepultado en las catacumbas de San Calixto, y allí el papa san Dámaso mandó grabar una inscripción en su tumba; por ella se sitúa su muerte hacia el año 257.

Buena parte de los detalles del relato pertenecen a la tradición y no a una crónica contemporánea; el propio Martirologio Romano recoge una tradición oral según la cual el Santísimo Sacramento no se encontró ni en sus manos ni entre sus ropas. Lo cierto y antiguo es la tumba, el epitafio de Dámaso y el nombre de un chico que murió antes que entregar la Eucaristía. Por eso se lo recuerda como mártir de la Eucaristía y se lo propone a los jóvenes que sirven en el altar.

Oración a San Tarsicio

Señor Jesús, sacramentado por amor nuestro, el joven san Tarsicio prefirió morir antes que dejar que te faltaran al respeto. Danos la misma reverencia y el mismo cariño cuando nos acercamos a comulgar. Que llevemos tu presencia con cuidado a quienes están solos o enfermos. Amén.

Reza hoy

El santo de cada día, al abrir la app

En MiRezo el santo del día te espera cada mañana, junto con el rosario guiado con audio y las novenas con recordatorios. Con o sin internet.

Descárgalo en el App StoreDisponible en Google Play

Ya disponible para iPhone y Android.