Calendario litúrgico
Santo del día, 15 de octubre: Santa Teresa de Jesús, virgen y doctora de la Iglesia
Memoria28 de marzo de 1515 – 4 de octubre de 1582
Es una memoria, la celebración habitual del santo en el día que le corresponde dentro del calendario de la Iglesia.
Teresa de Cepeda y Ahumada nació en Ávila, España, el 28 de marzo de 1515. A los dieciocho años entró en el Carmelo de la Encarnación de su ciudad, un convento grande y bastante relajado, donde las monjas recibían visitas y salían con frecuencia. Allí vivió casi veinte años entre la oración y la distracción, hasta que cerca de los cuarenta y cinco tuvo una conversión honda: entendió que la amistad con Dios pedía todo y decidió empezar de nuevo.
De esa decisión nació la reforma del Carmelo. En 1562 fundó en Ávila el monasterio de San José, con pocas hermanas, clausura estricta, pobreza real y mucha oración. Después recorrió los caminos de Castilla y Andalucía en carretas incómodas, fundando convento tras convento, discutiendo con obispos y con sus propios hermanos de orden, enferma casi siempre y sin dejar de reír. Con san Juan de la Cruz, su director espiritual y compañero en la reforma, extendió la vida descalza también a los frailes.
Escribió como hablaba: directo, con humor y con imágenes de la vida diaria. Su Libro de la vida, Camino de perfección y Las moradas del castillo interior están entre los grandes textos de la espiritualidad cristiana, y su poema «Nada te turbe» se sigue rezando en todo el mundo. Enseñó que la oración es «tratar de amistad con quien sabemos nos ama».
Murió el 4 de octubre de 1582. Esa misma noche entró en vigor la reforma del calendario gregoriano, que suprimió los días del 5 al 14 de octubre, y por eso su fiesta quedó fijada el 15. Fue beatificada en 1614 y canonizada en 1622 por Gregorio XV. El 27 de septiembre de 1970, san Pablo VI la proclamó doctora de la Iglesia: la primera mujer en recibir ese título.
Patrona de los escritores católicos.
Oración a Santa Teresa de Jesús
Dios nuestro, que por la acción de tu Espíritu elegiste a santa Teresa de Jesús para mostrar a la Iglesia el camino de la perfección, concédenos alimentarnos siempre con su doctrina espiritual y arder en deseos de verdadera santidad. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amén.
