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Calendario de mayo

Calendario litúrgico

Santo del día, 18 de mayo: San Juan I, papa y mártir

Memoria libre

† 526

Es una memoria libre: su celebración es opcional y puede hacerse o dejarse según el lugar y la comunidad.

Juan I nació en Toscana, hijo de un tal Constancio, y fue elegido obispo de Roma el 13 de agosto del año 523. Italia estaba entonces bajo el gobierno de Teodorico, rey ostrogodo y arriano. Durante unos años la convivencia entre el rey y la Iglesia católica había sido tolerable, pero cambió cuando el emperador Justino I, desde Constantinopla, dictó medidas duras contra los arrianos del imperio.

Teodorico reaccionó enviando al papa a Constantinopla, al frente de una embajada de senadores, para que consiguiera revocar esas leyes. Juan viajó, aunque su posición era imposible: como pastor de la Iglesia no podía pedir facilidades para una herejía, y solo pudo aconsejar al emperador que actuara con moderación. En Oriente lo recibieron con un entusiasmo enorme. Multitudes salieron a su encuentro con cirios encendidos, el emperador Justino se postró ante él y recibió de sus manos la corona, y los patriarcas orientales manifestaron su comunión con Roma. El papa celebró la liturgia latina en Santa Sofía la Pascua del 19 de abril del 526.

El regreso fue muy distinto. Teodorico, convencido de que la embajada había fracasado y receloso de un acercamiento entre Roma y Constantinopla, mandó arrestar al papa apenas desembarcó en Italia y lo encerró en Rávena. Agotado por el viaje y sometido a un trato durísimo, Juan murió en la prisión el 18 de mayo del 526. Su cuerpo fue llevado a Roma y sepultado en la basílica de San Pedro. La Iglesia lo venera como mártir, porque murió preso por no traicionar la fe que le habían pedido negociar. Su memoria libre se celebra el 18 de mayo.

Oración a San Juan I

San Juan I, papa y mártir, tú serviste a la Iglesia hasta morir en una cárcel. Sostén a los pastores presionados por los poderosos de turno. Danos la libertad interior de no negociar la verdad por comodidad. Y consuela a los presos que hoy sufren por causa de su fe. Amén.

San Félix de Cantalicio

Conmemoración

1515 – 1587

Es una conmemoración: este día es feria en el Calendario Romano General, así que el santo no tiene celebración propia en el calendario universal. Su memoria se conserva en el Martirologio Romano y en los calendarios particulares de países, diócesis y órdenes religiosas.

Félix Porri nació en 1515 en Cantalice, un pueblo de la provincia italiana de Rieti, en una familia campesina. Fue pastor de niño y después peón de campo durante más de veinte años. Ya adulto pidió entrar con los capuchinos, una rama franciscana recién nacida y muy austera. Lo admitieron hacia 1543 y profesó en mayo de 1545. Nunca fue sacerdote: quiso quedarse como hermano lego.

Hacia 1548 lo enviaron a Roma, y allí se quedó el resto de su vida. Su oficio era pedir limosna para el convento. Durante cuarenta años recorrió las calles de la ciudad con un costal al hombro, tocando puertas, saludando a todos con las mismas dos palabras: "Deo gratias", gracias a Dios. Por eso lo llamaban "fray Deo gratias". Dormía dos o tres horas y pasaba el resto de la noche en oración; visitaba enfermos en los hospitales y hacía a pie la peregrinación de las siete iglesias.

Ese hermano que pedía pan terminó siendo consultado por los grandes de la Roma de su tiempo. San Felipe Neri, su amigo, decía de él que era el santo más grande que vivía entonces en la Iglesia, y san Carlos Borromeo le pidió consejo espiritual. Se cuenta que anunció a Felice Peretti que llegaría a papa, lo que ocurrió en 1585 con el nombre de Sixto V. Murió en Roma el 18 de mayo de 1587. Fue beatificado por Urbano VIII en 1625 y canonizado por Clemente XI el 22 de mayo de 1712: el primer capuchino elevado a los altares. Su cuerpo descansa en la iglesia de la Inmaculada Concepción de Roma.

Oración a San Félix de Cantalicio

San Félix de Cantalicio, hermano capuchino, tú cruzaste Roma durante cuarenta años dando gracias a Dios en cada puerta. Enséñanos a agradecer también cuando el día es pesado. Danos tu alegría en el trabajo escondido y tu paciencia con la gente. Y acuérdate de los que hoy piden ayuda en la calle. Amén.

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