Calendario litúrgico
Santo del día, 28 de julio: San Víctor I, papa
Conmemoración† c. 199
Es una conmemoración: este día es feria en el Calendario Romano General, así que el santo no tiene celebración propia en el calendario universal. Su memoria se conserva en el Martirologio Romano y en los calendarios particulares de países, diócesis y órdenes religiosas.
Víctor fue obispo de Roma entre los años 189 y 199 aproximadamente, sucediendo a san Eleuterio. Según el Liber Pontificalis era originario de África, hijo de un tal Félix. Le tocó gobernar una Iglesia que ya se extendía por todo el imperio y que empezaba a tropezar con sus propias diferencias.
La más ruidosa fue la fecha de la Pascua. Cristianos venidos de Asia que vivían en Roma —y varios obispos de aquellas provincias— celebraban la Pascua el 14 del mes de Nisán, cayera el día que cayera, y no el domingo. Víctor convocó sínodos en distintas regiones y pidió a los obispos de Asia que abandonaran esa costumbre, amenazando con excomulgarlos. San Ireneo le escribió pidiéndole moderación: que no rompiera la comunión con Iglesias enteras por una diferencia de calendario. El episodio muestra a un papa consciente de su autoridad y, a la vez, la resistencia de una tradición antigua.
También actuó contra las herejías de su tiempo: condenó a Teodoto el curtidor, que sostenía que Cristo era solo un hombre a quien el Espíritu Santo había dado poder en el bautismo, y enfrentó el error del gnóstico Florino. San Jerónimo lo recuerda además como el primer escritor latino de la Iglesia; de su obra solo quedan cartas sobre la controversia pascual. Murió hacia el año 199.
Oración a San Víctor I
San Víctor, pastor de la Iglesia de Roma, tú buscaste que los cristianos celebraran unidos la Pascua del Señor. Alcánzanos el amor a la unidad y la paciencia con los que no piensan igual. Guarda a los pastores que hoy cargan decisiones difíciles. Y haz que la Pascua sea de verdad el centro de nuestra vida. Amén.
Santos Nazario y Celso, mártires de Milán
ConmemoraciónEs una conmemoración: este día es feria en el Calendario Romano General, así que el santo no tiene celebración propia en el calendario universal. Su memoria se conserva en el Martirologio Romano y en los calendarios particulares de países, diócesis y órdenes religiosas.
De Nazario y Celso se sabe poco, y las fuentes lo reconocen sin rodeos. El único dato histórico firme es el hallazgo de sus cuerpos por san Ambrosio, obispo de Milán, a finales del siglo IV.
Lo cuenta Paulino, secretario y biógrafo de Ambrosio. En un huerto fuera de las murallas de Milán, el obispo encontró el cuerpo de Nazario, con la cabeza todavía manchada de sangre, y lo trasladó a la basílica de los Apóstoles. En el mismo huerto halló después el cuerpo de Celso y lo llevó al mismo lugar. Que Ambrosio supiera dónde buscar indica que en la comunidad cristiana de Milán se conservaba viva la memoria de estos dos mártires, aunque los relatos escritos sobre su vida y su muerte sean muy posteriores y poco fiables.
El culto arraigó con fuerza. En la iglesia de San Nazario de Milán se encontró un magnífico relicario de plata del siglo IV, con figuras de gran interés. Nazario y Celso se conmemoran el 28 de julio, junto con san Víctor. Son, ante todo, testigos de algo sencillo y serio: hubo cristianos que murieron por Cristo y cuyos nombres la Iglesia guardó, aunque su historia se haya perdido.
Oración a Santos Nazario y Celso
Santos Nazario y Celso, mártires de Milán, de ustedes casi no quedan palabras, solo el testimonio de haber muerto por Cristo. Enséñennos a servir sin necesidad de que quede constancia. Sostengan a los cristianos perseguidos cuyos nombres nadie conoce. Y alcáncennos la fidelidad callada de cada día. Amén.
