Calendario litúrgico
Santo del día, 7 de junio: San Isaac de Córdoba, monje y mártir
ConmemoraciónEl Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo
SolemnidadEs una fiesta móvil: no cae siempre en la misma fecha, porque depende de la Pascua o del Adviento. Este año se celebra el domingo 7 de junio.
† 3 de junio de 851
Es una conmemoración: este día es feria en el Calendario Romano General, así que el santo no tiene celebración propia en el calendario universal. Su memoria se conserva en el Martirologio Romano y en los calendarios particulares de países, diócesis y órdenes religiosas.
Isaac nació en Córdoba, en una familia noble y acomodada de la comunidad cristiana que vivía bajo el dominio musulmán. Recibió una educación esmerada y llegó a dominar el árabe con soltura, algo poco común entre los cristianos de su tiempo. Gracias a eso consiguió un puesto de exceptor —escribano y notario público— dentro de la administración del emirato. Era una carrera prometedora.
La dejó. En el año 848 subió a la sierra, a unos once kilómetros de la ciudad, y entró en el monasterio doble de Tábanos, fundado por su tío Jeremías. Allí vivió tres años de vida monástica ordinaria y escondida.
En el 851, según cuentan las fuentes cordobesas, sintió una llamada interior y bajó a la ciudad. Se presentó ante el cadí como quien viene a informarse sobre el islam; cuando el juez empezó a explicarle, Isaac lo interrumpió y declaró en público que aquella doctrina era mentirosa, invitando a los presentes a hacerse cristianos. El juez lo abofeteó y remitió el caso al emir, que respondió con un edicto: quien insultara la religión oficial moriría. Isaac fue ejecutado el 3 de junio de 851. Su cuerpo quedó expuesto varios días; después lo quemaron y arrojaron las cenizas al Guadalquivir.
Su muerte abrió la serie de los llamados mártires de Córdoba, casi medio centenar de cristianos ejecutados entre 850 y 859, cuya memoria conservó san Eulogio de Córdoba. Los historiadores discuten hasta hoy el sentido de aquellas confesiones públicas y deliberadas; la Iglesia, en todo caso, ha venerado a Isaac como mártir desde antiguo.
Oración a San Isaac de Córdoba
Dios nuestro, que diste a san Isaac de Córdoba el valor de confesar tu nombre delante de quienes podían matarlo, danos a nosotros la valentía sencilla de no esconder nuestra fe. Que no busquemos el aplauso ni el conflicto, sino la verdad. Y que, como él, sepamos dejar lo seguro cuando tú llamas. Amén.
Santos Pedro, Walabonso, Sabiniano, Wistremundo, Habencio y Jeremías, mártires de Córdoba
Conmemoración† 7 de junio de 851
Es una conmemoración: este día es feria en el Calendario Romano General, así que el santo no tiene celebración propia en el calendario universal. Su memoria se conserva en el Martirologio Romano y en los calendarios particulares de países, diócesis y órdenes religiosas.
Eran seis y no se parecían en nada, salvo en el desenlace. Pedro era sacerdote, natural de Écija, y guiaba espiritualmente a su comunidad. Walabonso era un diácono joven, nacido en Niebla, criado en una familia de padre musulmán y madre cristiana, y trabajaba junto a Pedro. Sabiniano y Wistremundo eran monjes originarios de Froniano, del monasterio de San Zoilo, en la sierra de Córdoba. Habencio era cordobés y había entrado ya mayor en el monasterio de San Cristóbal. Jeremías era el más anciano: había fundado con su propio dinero el monasterio doble de Tábanos, con sección para hombres y para mujeres; era tío de san Isaac y cuñado de santa Columba.
En junio del 851, después de las ejecuciones de Isaac y de Sancho, los seis bajaron juntos a Córdoba y se presentaron ante el juez para protestar. No midieron las palabras: hablaron contra Mahoma delante del tribunal, sabiendo lo que eso significaba bajo el edicto del emir. La condena fue inmediata.
El 7 de junio de 851 los seis fueron decapitados. A Jeremías, por su edad y por ser el fundador de Tábanos, lo azotaron antes hasta matarlo, según la tradición cordobesa. Los cuerpos fueron después quemados y las cenizas arrojadas al Guadalquivir, para que no quedaran reliquias.
La Iglesia los recuerda el 7 de junio. Forman parte del grupo de los mártires mozárabes de Córdoba, cuya memoria conservó san Eulogio de Córdoba, él mismo mártir años después.
Oración a Santos Pedro
Dios de los mártires, que sostuviste a Pedro, Walabonso, Sabiniano, Wistremundo, Habencio y Jeremías cuando bajaron juntos a dar la cara, enséñanos a acompañarnos en la fe. Que nadie de los nuestros tenga que ser valiente a solas. Y que la amistad cristiana nos sostenga en la hora difícil. Amén.
