Calendario litúrgico
Santo del día, 11 de septiembre: San Pafnucio de Egipto
ConmemoraciónEs una conmemoración: este día es feria en el Calendario Romano General, así que el santo no tiene celebración propia en el calendario universal. Su memoria se conserva en el Martirologio Romano y en los calendarios particulares de países, diócesis y órdenes religiosas.
Pafnucio fue obispo de una ciudad de la Alta Tebaida, en el sur de Egipto, a comienzos del siglo IV. Le tocó vivir la última gran persecución. Bajo el emperador Maximino, entre los años 308 y 313, fue torturado por no renegar de la fe: le arrancaron el ojo derecho y le destrozaron la rodilla izquierda. Después lo condenaron a trabajos forzados en las minas. Sobrevivió, y esas heridas lo acompañaron el resto de su vida.
En el año 325 participó en el Concilio de Nicea, la primera asamblea de obispos de toda la Iglesia. Allí Constantino lo trató con enorme respeto: según cuenta el historiador Sócrates, el emperador mandaba llamar con frecuencia al anciano confesor y le besaba la cuenca vacía del ojo que había perdido por Cristo. Pafnucio tuvo además una intervención recordada en el debate sobre el celibato de los clérigos. Él mismo vivía célibe, pero pidió a los obispos que no impusieran esa obligación a quienes ya estaban casados antes de ser ordenados. Su propuesta —que solo guardaran continencia los que eran célibes al momento de la ordenación— fue aceptada. Diez años más tarde, en 335, estuvo también en el sínodo de Tiro.
La Iglesia lo venera como confesor: no murió mártir, pero cargó en el cuerpo las marcas de haber confesado la fe cuando confesarla costaba caro. Su memoria se conserva en el Martirologio Romano el 11 de septiembre, aunque no figura en el Calendario Romano General; en el calendario universal ese día es feria. De su vida posterior al sínodo de Tiro no se conservan datos ciertos, ni se conoce el año de su muerte.
Oración a San Pafnucio de Egipto
Dios de los mártires y los confesores, que sostuviste a san Pafnucio en la cárcel, en las minas y en el dolor de sus heridas, y no dejaste que su fe se apagara. Concédenos a nosotros esa misma firmeza serena cuando creer nos cueste. Enséñanos a mirar nuestras cicatrices sin amargura, sabiendo que tú las conoces todas. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
San Juan Gabriel Perboyre, presbítero y mártir
Conmemoración6 de enero de 1802 – 11 de septiembre de 1840
Es una conmemoración: este día es feria en el Calendario Romano General, así que el santo no tiene celebración propia en el calendario universal. Su memoria se conserva en el Martirologio Romano y en los calendarios particulares de países, diócesis y órdenes religiosas.
Juan Gabriel Perboyre nació el 6 de enero de 1802 en Montgesty, cerca de Cahors, en el sur de Francia, en una familia campesina profundamente creyente: de ella salieron tres misioneros de San Vicente y dos Hijas de la Caridad. En diciembre de 1818 entró en la Congregación de la Misión, los lazaristas fundados por san Vicente de Paúl para evangelizar a los pobres y formar sacerdotes. Fue ordenado sacerdote y trabajó unos años como profesor y formador de seminaristas en Francia, hasta que le concedieron lo que más deseaba: ir a China.
Salió de Francia en 1835 y llegó a Macao en agosto de ese año. Sirvió después en Nanyang, en la provincia de Henan, y más tarde en Hubei, siempre en misiones escondidas, porque el cristianismo estaba prohibido. En septiembre de 1839 estalló una nueva persecución. Los soldados obligaron a un catecúmeno a delatar su escondite y lo detuvieron. Durante un año lo llevaron de tribunal en tribunal. Lo obligaron a arrodillarse sobre cadenas de hierro, lo colgaron por los pulgares y por el pelo, lo golpearon con cañas de bambú y le aplicaron ciento diez golpes de vara. Le exigían dos cosas: pisar el crucifijo y decir los nombres de otros cristianos. No hizo ni lo uno ni lo otro.
El 11 de septiembre de 1840 lo sacaron a la llamada Colina Roja, en Wuchang, junto a siete condenados comunes, y lo estrangularon atado a un madero en forma de cruz. Tenía treinta y ocho años. León XIII lo beatificó el 9 de noviembre de 1889 y Juan Pablo II lo canonizó el 2 de junio de 1996. Su fiesta se celebra el 11 de septiembre, el día de su muerte.
Oración a San Juan Gabriel Perboyre
Señor Jesús, que diste a san Juan Gabriel Perboyre la gracia de parecerse a ti hasta en la forma de morir, atado a un madero en cruz. Danos su valentía callada para no negarte cuando tengamos miedo, y su fidelidad para no traicionar a nadie con tal de salvarnos. Sostén hoy a los cristianos que viven la fe a escondidas. Amén.
Nuestra Señora de Coromoto, patrona de Venezuela
SolemnidadEs una solemnidad, la celebración de mayor rango en la Iglesia, dedicada al Señor, a la Virgen María o a un santo de especial importancia.
La devoción a Nuestra Señora de Coromoto nació entre los indígenas cospes, en los llanos de Guanare, al occidente de Venezuela. Según el relato tradicional, en 1651 el cacique de esa tribu, llamado Coromoto, vio junto a un río a una mujer de gran hermosura con un niño en brazos, que le pidió ir donde estaban los blancos para recibir el bautismo. El cacique llevó a su gente a Guanare, pero él mismo se resistió y volvió al monte.
El 8 de septiembre de 1652 la Virgen se le apareció de nuevo, esta vez dentro de su bohío y ante testigos: su mujer, su cuñada y un sobrino. Coromoto reaccionó con violencia e intentó echarla; ella desapareció y le quedó en la mano una pequeñísima imagen impresa en pergamino, de apenas veintisiete por veintidós milímetros. Esa reliquia se conserva hasta hoy. El cacique huyó, fue mordido por una serpiente venenosa y, ya recuperado, pidió el bautismo. La imagen quedó como el testimonio material de aquel encuentro y como semilla de una devoción que se extendió por todo el país.
El 1 de mayo de 1942 el episcopado venezolano proclamó a la Virgen de Coromoto patrona de Venezuela, y el 7 de octubre de 1944 el papa Pío XII confirmó esa voluntad del pueblo constituyéndola patrona celestial y principal de la nación. En 1949 el santuario nacional de Guanare fue declarado basílica menor, y el 11 de septiembre de 1952, en el tricentenario de la aparición, se celebró la coronación canónica de la sagrada imagen. Por eso el 11 de septiembre es la fiesta central, aunque los venezolanos también la honran el 2 de febrero y el 8 de septiembre. San Juan Pablo II inauguró el nuevo santuario de Guanare el 10 de febrero de 1996.
Patrona celestial y principal de Venezuela.
Oración
Virgen y Madre nuestra de Coromoto, que siempre has preservado la fe del pueblo venezolano. En tus manos pongo sus alegrías y esperanzas, las tristezas y sufrimientos de todos tus hijos. Implora sobre los Obispos y Presbíteros los dones del Espíritu, para que, fieles a sus promesas sacerdotales, sean infatigables mensajeros de la Buena Nueva, especialmente entre los más pobres y necesitados. Madre de la Iglesia, alienta a los fieles laicos, comprometidos con la Nueva Evangelización, para que sean auténticos apóstoles. Protege a todas las familias venezolanas, para que sean verdaderas Iglesias domésticas, donde se custodie el tesoro de la fe y de la vida. Reina y Madre Santa de Coromoto, ayuda a todos y cada uno de tus hijos e hijas, para que, con Cristo Nuestro Señor y Hermano, caminen juntos hacia el Padre, en la unidad del Espíritu Santo. Amén.
