Calendario litúrgico
Santo del día, 12 de mayo: San Pancracio, mártir
Memoria librec. 289 – c. 304
Es una memoria libre: su celebración es opcional y puede hacerse o dejarse según el lugar y la comunidad.
Pancracio fue un mártir romano venerado desde muy antiguo en la Vía Aurelia. Según la tradición nació hacia el año 289 en Sínada, en Frigia (la actual Turquía), en una familia acomodada, y quedó huérfano siendo niño. Un tío lo llevó a Roma. Allí, dice su Passio, tío y sobrino se hicieron cristianos y Pancracio fue arrestado durante la persecución de Diocleciano. Se negó a sacrificar a los dioses y fue decapitado hacia el año 304, todavía adolescente: las fuentes le atribuyen unos catorce años.
Hay que decirlo con claridad: esa Passio se escribió unos dos siglos después de los hechos, probablemente en el siglo VI, y contiene anacronismos importantes. Los estudiosos la consideran en buena parte legendaria. Lo que sí está documentado es lo esencial: su nombre, su sepultura en las catacumbas de Ottavilla, junto a la Vía Aurelia y a unas dos millas de Roma, y un culto muy vivo ya en el siglo V. Sobre su tumba el papa Símaco levantó una basílica, San Pancracio, que sigue en pie.
Su devoción se extendió pronto fuera de Italia. San Gregorio Magno envió reliquias suyas a Inglaterra, y la primera iglesia que se dedicó en Canterbury llevó su nombre. Su culto llegó también a Francia y a España, y de allí a América Latina, donde sigue siendo un santo popular. La iconografía lo presenta como un joven soldado, jugando con el significado griego de su nombre, «el que lucha».
En el Calendario Romano General el 12 de mayo es memoria libre de san Pancracio, mártir, en alternativa a la de los santos Nereo y Aquileo.
Patrono de los jóvenes de la Acción Católica y de la ciudad de Pianezza (Turín).
Oración a San Pancracio
Dios nuestro, que tu Iglesia se alegre confiada en la protección del mártir san Pancracio, y por su intercesión permanezca fiel en tu servicio y se consolide en la paz verdadera. Por nuestro Señor Jesucristo. Amén.
Santos Nereo y Aquileo, mártires
Memoria libre† c. 304
Es una memoria libre: su celebración es opcional y puede hacerse o dejarse según el lugar y la comunidad.
Nereo y Aquileo son dos mártires romanos cuyo sepulcro se veneraba ya en el siglo IV en la catacumba de Domitila, junto a la Vía Ardeatina. Sus nombres aparecen en las listas romanas del siglo V que forman parte del Martirologio Jeronimiano, de modo que su culto es antiguo y bien documentado, aunque su historia personal se conoce mal.
La fuente más importante es una inscripción en verso que el papa san Dámaso mandó grabar sobre su tumba a finales del siglo IV. Allí se dice que los dos eran soldados y que obedecían al tirano por oficio, hasta que se convirtieron de repente al cristianismo: entonces, con alegría, tiraron los escudos, las corazas y las jabalinas, confesaron la fe y aceptaron ser decapitados. Dámaso sitúa esa conversión en el clima de las persecuciones, y la tradición la relaciona con la de Diocleciano, hacia el año 304, aunque algunos autores la han situado antes, en tiempos de Valeriano.
Existe además una segunda versión, muy posterior, que los presenta como eunucos y camareros de Flavia Domitila, sobrina del emperador Domiciano, desterrados con ella a la isla de Ponza y decapitados en Terracina. Esos «Hechos» son legendarios y no tienen valor histórico; la Enciclopedia Católica los califica de novelescos. Conviene no narrarlos como si fueran datos ciertos.
Sobre su tumba se levantó en el siglo IV una basílica, y en Roma se les dedicó además la iglesia de los Santos Nereo y Aquileo, cerca de las termas de Caracalla. El arqueólogo Giovanni Battista De Rossi identificó sus sepulcros en 1874. El Calendario Romano General los recuerda el 12 de mayo como memoria libre.
Oración a Santos Nereo y Aquileo
Dios todopoderoso, a cuantos celebramos el valiente testimonio de los mártires Nereo y Aquileo, concédenos la ayuda de su intercesión. Por nuestro Señor Jesucristo. Amén.
