Calendario litúrgico
Santo del día, 13 de agosto: Santos Ponciano, papa, e Hipólito, presbítero, mártires
Memoria libre† c. 235
Es una memoria libre: su celebración es opcional y puede hacerse o dejarse según el lugar y la comunidad.
Ponciano fue elegido obispo de Roma el 21 de julio del año 230. Encontró una Iglesia dividida: desde el 217 el presbítero Hipólito no había aceptado la elección del papa Calixto y encabezaba una comunidad aparte, convencido de que él representaba la tradición auténtica y de que los papas legítimos eran demasiado indulgentes con los pecadores. Hipólito era un hombre culto, célebre por su conocimiento de la Escritura y autor de una obra amplísima en griego; su ruptura con la Iglesia de Roma duró casi veinte años.
En el año 235 el emperador Maximino el Tracio desató una persecución dirigida sobre todo contra los jefes de las comunidades cristianas. Ponciano e Hipólito fueron deportados juntos a las minas de Cerdeña, un destierro del que casi nadie regresaba. Para que la Iglesia de Roma pudiera elegir un nuevo obispo y no quedara sin pastor, Ponciano renunció al cargo el 28 de septiembre del 235: es la primera renuncia papal de la que se tiene noticia. En el destierro, los dos hombres que se habían enfrentado durante años terminaron unidos en la misma confesión de fe, y el cisma se cerró. Los dos murieron allí a causa de los malos tratos y las privaciones.
Años después, bajo el papa Fabián, sus restos fueron traídos de vuelta a Roma y sepultados el mismo día, un 13 de agosto: Ponciano en la cripta de los papas en la catacumba de Calixto, Hipólito en la vía Tiburtina. Esa fecha es la que la Iglesia celebra. La memoria conjunta de los dos guarda algo poco frecuente: no la victoria de uno sobre el otro, sino una reconciliación sellada en el sufrimiento.
Oración a Santos Ponciano
Te pedimos, Dios nuestro, que la admirable paciencia de los justos acreciente en nosotros el deseo de amarte y fortalezca siempre la sagrada fe en nuestros corazones. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amén.
San Juan Berchmans, religioso jesuita
Conmemoración1599 – 1621
Es una conmemoración: este día es feria en el Calendario Romano General, así que el santo no tiene celebración propia en el calendario universal. Su memoria se conserva en el Martirologio Romano y en los calendarios particulares de países, diócesis y órdenes religiosas.
Juan Berchmans nació el 13 de marzo de 1599 en Diest, en Brabante, la actual Bélgica. Su familia era sencilla: el padre zapatero, la madre de salud muy frágil. Desde niño trabajó para ayudar en casa, y un sacerdote amigo le consiguió su primer empleo a los diez años.
En 1615 los jesuitas abrieron un colegio en Malinas. Juan andaba indeciso sobre su vocación, y leyendo por curiosidad la biografía de Luis Gonzaga, muerto pocos años antes, entendió a dónde lo llamaba Dios. El 24 de septiembre de 1616 entró en el noviciado de la Compañía de Jesús. En 1618 fue enviado al Colegio Romano, en Roma, donde estudió filosofía. Tenía facilidad para los idiomas y llegó a manejar el flamenco, el francés, el inglés, el alemán, el italiano, el latín y el griego. Sus compañeros lo llamaban el hermano alegre, porque casi siempre andaba sonriendo y estaba pendiente de todos.
No hizo nada espectacular. Su santidad consistió en cumplir con exactitud y buen humor lo ordinario: las clases, la regla, la oración, el trato con los demás. Murió en Roma el 13 de agosto de 1621, agotado, sin haber llegado al sacerdocio. Fue beatificado en 1865 por el beato Pío IX y canonizado en 1888 por León XIII. Se lo propone como modelo para los jóvenes: no hace falta una vida extraordinaria para ser santo, basta hacer bien lo que a uno le toca.
Oración a San Juan Berchmans
Señor, tú llamaste a san Juan Berchmans a santificarse en lo pequeño y le diste una alegría que contagiaba a todos. Enséñanos a cumplir con cuidado y buen ánimo lo que cada día nos pide. Que no esperemos cosas grandes para empezar a amarte. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
