Calendario litúrgico
Santo del día, 2 de junio: Santos Marcelino y Pedro, mártires
Memoria libre† c. 304
Es una memoria libre: su celebración es opcional y puede hacerse o dejarse según el lugar y la comunidad.
De Marcelino y Pedro se sabe poco, y conviene decirlo con franqueza: su historia llegó hasta nosotros por unas pocas líneas antiguas, no por una biografía. Lo que sí está firmemente atestiguado es que existieron y que murieron por Cristo en Roma durante la persecución del emperador Diocleciano, a comienzos del siglo IV. Marcelino era sacerdote; Pedro, exorcista, es decir, uno de los ministros que la Iglesia de entonces destinaba a orar sobre los atormentados y a preparar a los catecúmenos.
El testimonio más valioso viene del papa san Dámaso, en el siglo IV. Él mandó grabar en su tumba lo que había escuchado de boca del propio verdugo: los dos fueron condenados a muerte y llevados a un lugar apartado, entre zarzales, donde les ordenaron cavar ellos mismos su sepultura para que nadie encontrara sus cuerpos. La intención era borrarlos. Ocurrió lo contrario: una mujer piadosa llamada Lucila supo dónde estaban y les dio sepultura digna en Roma, junto a la vía Labicana, en el cementerio conocido como ad Duas Lauros.
Aquel lugar se volvió uno de los santuarios más queridos de la Roma cristiana, y los nombres de Marcelino y Pedro entraron muy pronto en la oración de la Iglesia. Su memoria se celebra cada 2 de junio como memoria libre: un sacerdote y un ministro humilde, sin obras escritas ni discursos célebres, recordados solo porque no se retractaron. La liturgia los presenta como un «glorioso combate» del que la Iglesia sigue viviendo, y pide para nosotros la misma constancia que ellos tuvieron cuando todo estaba en contra.
Oración a Santos Marcelino y Pedro
Dios, que nos asistes y proteges por el glorioso combate de los santos mártires Marcelino y Pedro, concédenos beneficiarnos de sus ejemplos y experimentar el apoyo de su intercesión. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amén.
Santos Potino, Blandina y compañeros, mártires de Lyon
Conmemoración† 177
Es una conmemoración: este día es feria en el Calendario Romano General, así que el santo no tiene celebración propia en el calendario universal. Su memoria se conserva en el Martirologio Romano y en los calendarios particulares de países, diócesis y órdenes religiosas.
En el año 177, bajo el emperador Marco Aurelio, la población pagana de Lyon se levantó contra los cristianos de la ciudad. Fueron arrestados, humillados en público y llevados al anfiteatro. Murieron unos cuarenta y ocho. Conocemos su historia con un detalle poco común porque las Iglesias de Lyon y de Vienne escribieron una carta a las Iglesias de Asia y Frigia contando lo ocurrido, y Eusebio de Cesarea la conservó en su Historia eclesiástica.
Entre ellos estaba Potino, obispo de Lyon, un anciano de más de noventa años, tan débil que apenas podía respirar; murió a los pocos días de entrar en la cárcel. Y estaba Blandina, una esclava detenida junto a su dueña. Sus compañeros temían que su cuerpo frágil no resistiera. Fue al revés: la torturaron hasta que los verdugos se cansaron, «porque ya no sabían qué más hacerle», y ella repetía a cada pregunta una sola frase: «Soy cristiana». Con ella murió Póntico, un muchacho de quince años. Blandina fue la última en morir, después de haber animado a los demás.
El Martirologio Romano los recuerda el 2 de junio junto a cuarenta y seis compañeros cuyos nombres se conservan. No están en el Calendario Romano General, pero su carta sigue siendo una de las páginas más conmovedoras de la Iglesia antigua.
Oración a Santos Potino
Dios de los pequeños, que diste a la esclava Blandina y al anciano obispo Potino una fuerza que nadie esperaba de ellos, sostennos también a nosotros cuando nos falten las fuerzas. Que sepamos decir con la vida lo que ellos dijeron con la sangre. Amén.
