Calendario litúrgico
22 de febrero: La Cátedra del apóstol San Pedro
FiestaEs una fiesta, una celebración de rango destacado, un grado por debajo de la solemnidad y reservada a acontecimientos y santos de particular relevancia.
Esta fiesta no celebra un mueble: celebra un oficio. «Cátedra» era la silla desde la que enseñaba el maestro, y en la Iglesia antigua la cátedra del obispo señalaba su tarea de guardar y transmitir la fe recibida de los apóstoles. El 22 de febrero la Iglesia da gracias por la misión que Cristo confió a Pedro y, en él, a quienes lo suceden. Es una tradición muy antigua, atestiguada en Roma desde el siglo IV.
Benedicto XVI recordó que Pedro tuvo varias sedes antes de Roma: primero Jerusalén, donde la comunidad se reunía en el Cenáculo; después Antioquía de Siria; y finalmente Roma, donde terminó su vida sirviendo al Evangelio hasta el martirio. La fiesta mira ese recorrido y lo que significa: la fe confesada por Pedro —«tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo»— es la roca sobre la que la Iglesia se sostiene.
En la Basílica de San Pedro se conserva un antiguo trono de madera, adornado con placas de marfil de época carolingia (siglo IX), venerado como símbolo del primado y del magisterio. El papa Alejandro VII encargó a Gian Lorenzo Bernini un monumento que lo custodiara. Bernini trabajó diez años y lo terminó en 1666: una estructura de bronce dorado de casi quince metros de alto y setenta y cuatro toneladas, sostenida por cuatro doctores de la Iglesia —san Ambrosio y san Agustín por Occidente, san Atanasio y san Juan Crisóstomo por Oriente—, con dos ángeles que llevan las llaves y la tiara. En el respaldo está representado Cristo entregando a Pedro el cuidado del rebaño: «apacienta mis ovejas». Cada 22 de febrero el monumento se ilumina con más de cien velas.
Oración
Dios todopoderoso, te pedimos que ninguna tribulación nos perturbe ya que nos has edificado sobre la piedra de la confesión apostólica.
Santa Margarita de Cortona
Conmemoración1247 – 22 de febrero de 1297
Es una conmemoración: este día es feria en el Calendario Romano General, así que el santo no tiene celebración propia en el calendario universal. Su memoria se conserva en el Martirologio Romano y en los calendarios particulares de países, diócesis y órdenes religiosas.
Margarita nació en 1247 en Laviano, un pueblo de la Toscana, en una familia campesina. Su madre murió cuando ella tenía siete años y la relación con su madrastra se volvió insoportable, así que se fue de casa. Vivió nueve años con un joven noble llamado Arsenio, sin casarse, y tuvo un hijo con él. No estaba en paz: sabía que aquella vida no era la que quería.
El cambio llegó de golpe. Un día el perro de Arsenio la llevó hasta el bosque, donde encontró a su compañero asesinado. Margarita volvió con su hijo a Cortona y empezó una vida de penitencia pública. En 1277 fue admitida en la Tercera Orden de San Francisco. No se escondió en un convento: se quedó en la ciudad, atendiendo enfermos.
Fundó un hospital para los pobres y una congregación de hermanas terciarias que lo sostuviera. Su hijo terminó entrando en la orden como fraile. Con los años, gente de toda condición empezó a buscarla para pedirle consejo, sobre todo quienes cargaban con culpas antiguas, porque sabían que ella no los iba a mirar por encima del hombro. Tenía una devoción intensa a la Eucaristía. Murió en Cortona el 22 de febrero de 1297, a los cincuenta años. Fue canonizada en 1728 por el papa Benedicto XIII. La Iglesia la venera sobre todo por eso: porque no dejó que su pasado tuviera la última palabra.
Oración a Santa Margarita de Cortona
Santa Margarita de Cortona, tú conociste el peso de una vida que quisieras cambiar y descubriste que Dios no te miraba con reproche. Pide por los que se creen demasiado lejos para volver. Alcánzanos la valentía de empezar de nuevo hoy, sin esperar a mañana. Y enséñanos a cuidar a los enfermos como tú los cuidaste. Amén.
