Calendario litúrgico
Santo del día, 28 de abril: San Luis María Grignion de Montfort
Memoria libre1673 – 1716
Es una memoria libre: su celebración es opcional y puede hacerse o dejarse según el lugar y la comunidad.
Luis María Grignion nació en Montfort-sur-Meu, en Bretaña, Francia, el 31 de enero de 1673. Con mucho esfuerzo consiguió estudiar en San Sulpicio, el seminario más prestigioso de Francia, donde ya destacaba por su devoción a María. Ordenado sacerdote, quiso celebrar su primera misa en un altar de la Virgen, y durante años la catedral de Notre Dame de París fue su refugio habitual.
Dedicó la vida a predicar misiones populares, sobre todo entre los pobres y los olvidados. Recorrió el oeste de Francia sin descanso, predicando, cantando y componiendo cánticos para que la gente sencilla pudiera aprender la fe. Enfrentó el jansenismo, una corriente que presentaba a Dios como un juez inalcanzable, y encontró oposición dura, incluso dentro de la Iglesia: en varias diócesis le prohibieron predicar. Fue a pie y de limosna hasta Roma para pedir consejo, y el papa Clemente XI lo recibió, lo confirmó en su trabajo y le dio el título de misionero apostólico, con permiso para predicar en todas partes.
Fundó dos familias religiosas: las Hijas de la Sabiduría, para la atención de enfermos y la educación de niñas pobres, y la Compañía de María, los llamados padres monfortianos, que continuaron sus misiones. Escribió el Tratado de la verdadera devoción a la Santísima Virgen, un libro que permaneció oculto casi ciento cuarenta años y que después se difundió por todo el mundo. De él viene la fórmula de consagración que Juan Pablo II tomó como lema: Totus tuus, todo tuyo. Murió el 28 de abril de 1716 en Saint-Laurent-sur-Sèvre, Francia, a los cuarenta y tres años, en medio de una misión. León XIII lo beatificó en 1888 y Pío XII lo canonizó en 1947.
Oración a San Luis María Grignion de Montfort
Señor Dios, que te dignaste conducir a san Luis María, presbítero, por el camino de la salvación y del amor de Cristo en compañía de María Santísima, concédenos, por su ejemplo, que meditando los misterios del amor divino nos consagremos incansablemente a la edificación de tu Iglesia. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos.
San Pedro Chanel
Memoria libre1803 – 1841
Es una memoria libre: su celebración es opcional y puede hacerse o dejarse según el lugar y la comunidad.
Pedro Chanel nació en Cuet, Francia, el 12 de julio de 1803, hijo de campesinos acomodados. Un párroco vecino notó su inclinación al sacerdocio y lo recibió en la escuela preparatoria que había abierto en su casa parroquial. Ya en el seminario lo apasionaban las cartas de los misioneros. Fue ordenado sacerdote el 15 de julio de 1827 y sirvió como vicario en Ambérieu y luego como párroco en Crozet, pero el deseo de ir a misiones no lo dejaba. Dos veces se lo pidió a su obispo y las dos veces le dijeron que no.
Entonces conoció al padre Jean-Claude Colin y a los sacerdotes que estaban fundando la Sociedad de María. Entre los fines de la nueva congregación estaba la evangelización de tierras lejanas. Pedro se hizo marista, hizo sus votos el 24 de septiembre de 1836 y un mes después, a los treinta y tres años, salió del puerto de Le Havre. Tardó más de un año en llegar a la isla de Futuna, en el Pacífico.
Allí aprendió la lengua local, se adaptó a las costumbres de la isla y se ganó a la gente cuidando enfermos y ancianos. El 8 de diciembre de 1837 celebró su primera misa en la choza que el rey Niuliki le había dado. La conversión de varios isleños, y sobre todo la del hijo del rey, hizo que Niuliki lo viera como una amenaza a su autoridad. Le quitó las provisiones, permitió que lo insultaran y persiguió a los catecúmenos. Pedro no se fue. El 28 de abril de 1841 el rey mandó matarlo: su yerno Musumusu lo asesinó a golpes. Fue el primer mártir de Oceanía. En 1844 casi toda la isla era cristiana. León XIII lo beatificó en 1889 y Pío XII lo canonizó el 12 de junio de 1954, declarándolo patrono de Oceanía.
Patrono de Oceanía.
Oración a San Pedro Chanel
Dios nuestro, que para extender a tu Iglesia coronaste a san Pedro Chanel con la gloria del martirio, concédenos que, en esta alegría pascual, la celebración de los misterios de la muerte y resurrección de Cristo nos haga testigos fieles de la vida nueva. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos.
