Calendario litúrgico
3 de enero: Santísimo Nombre de Jesús
Memoria libreEs una memoria libre: su celebración es opcional y puede hacerse o dejarse según el lugar y la comunidad.
El 3 de enero la Iglesia venera el Nombre de Jesús. No es la fiesta de un santo, sino del nombre que el ángel Gabriel anunció a María y que un ángel explicó a José: se llamará Jesús 'porque él salvará a su pueblo de sus pecados'. El nombre viene del hebreo Yeshúa, que significa 'Dios salva'. Para el cristiano, pronunciarlo con fe ya es una oración: san Pablo escribió que ante el nombre de Jesús toda rodilla se dobla, en el cielo, en la tierra y debajo de la tierra. La devoción al Santo Nombre creció en la Edad Media, alimentada por la ternura de san Bernardo de Claraval, que lo llamaba luz, alimento y medicina del alma.
Pero su gran apóstol fue san Bernardino de Siena, fraile franciscano del siglo XV. Recorría las ciudades de Italia predicando con una tabla en alto donde brillaba el monograma IHS —las primeras letras del nombre de Jesús en griego— rodeado de rayos de sol. Decía que el nombre de Jesús es la luz de los predicadores. Sus discípulos extendieron la devoción por toda Europa, y hacia 1530 el papa Clemente VII autorizó a los franciscanos a celebrar el Oficio del Santo Nombre. Más tarde, san Ignacio de Loyola puso el monograma IHS como emblema de la Compañía de Jesús.
La celebración litúrgica tuvo idas y vueltas: el calendario anterior a la reforma la ubicaba a inicios de enero, luego desapareció del calendario general tras el Concilio Vaticano II, aunque se mantuvo una misa votiva. Con el Martirologio Romano de 2001 y el Misal Romano de 2002, san Juan Pablo II la restauró como memoria libre el 3 de enero. Es una celebración sencilla: agradecer que Dios tenga un nombre humano, que se pueda invocar en cualquier momento, con una sola palabra: Jesús.
Oración
Señor Jesús, tu nombre significa 'Dios salva'. Que tu santo nombre sea lo primero que invoquemos al despertar y lo último al dormir. Graba en nuestro corazón ese nombre que es luz, alimento y medicina, y sálvanos, como lo prometiste, de todo pecado y de todo mal. Amén.
Santa Genoveva de París
Conmemoraciónc. 420 – c. 502
Es una conmemoración: este día es feria en el Calendario Romano General, así que el santo no tiene celebración propia en el calendario universal. Su memoria se conserva en el Martirologio Romano y en los calendarios particulares de países, diócesis y órdenes religiosas.
Genoveva nació hacia el año 420 en Nanterre, un pueblo cercano a París, en una familia cristiana. Siendo niña, el obispo san Germán de Auxerre pasó por su aldea, la bendijo y anunció que aquella pequeña se consagraría al Señor. Así fue: alrededor de los quince años, Genoveva consagró su virginidad a Dios. No entró a un monasterio —todavía casi no existían para mujeres en esa región—, sino que vivió su consagración en medio de la ciudad, con una vida austera de oración, ayuno y servicio. Cuando quedó huérfana se instaló en París, y su autoridad moral fue creciendo hasta volverse la figura espiritual de la ciudad.
Su hora más famosa llegó en el año 451, cuando Atila y los hunos avanzaban sobre la Galia y el pánico vaciaba París. Genoveva convenció a las mujeres de la ciudad de no huir, sino de quedarse a orar y ayunar para que Dios apartara la destrucción. Algunos la trataron de ilusa y hasta quisieron hacerle daño. Pero Atila desvió su camino y fue derrotado por el general Aecio en los Campos Cataláunicos. París quedó intacta, y Francia entera conoció su nombre. Trató de cerca a los reyes Childerico y Clodoveo —el primero rey franco bautizado—, e intercedió ante ellos por prisioneros y condenados.
Recorrió la región socorriendo a pobres y enfermos; en un asedio consiguió traer barcos con trigo para la ciudad hambrienta. Murió en París un 3 de enero, hacia el año 502. El pueblo la veneró como santa de inmediato. Sus reliquias se custodiaron por siglos en París, donde la iglesia de Saint-Étienne-du-Mont sigue siendo lugar de peregrinación. El Martirologio Romano la recuerda el 3 de enero, y los parisinos la honran desde el siglo XIX con una novena cada año.
Patrona de París; invocada en calamidades públicas
Oración a Santa Genoveva de París
Santa Genoveva, mujer de fe serena en tiempos de miedo, enséñanos a confiar en Dios cuando todo invita a huir. Tú que sostuviste a tu ciudad con la oración y el ayuno, sostén a nuestras familias y comunidades en sus pruebas. Ruega por nosotros, para que seamos valientes en la fe y generosos con los pobres. Amén.
