Calendario litúrgico
Santo del día, 5 de febrero: San Felipe de Jesús
Fiesta1572 – 1597
Es una fiesta, una celebración de rango destacado, un grado por debajo de la solemnidad y reservada a acontecimientos y santos de particular relevancia.
Felipe de las Casas Ruiz nació el 1 de mayo de 1572 en la Ciudad de México, hijo de españoles recién llegados a la Nueva España. Es el primer santo nacido en México y su protomártir. De adolescente entró con los franciscanos, pero abandonó el noviciado: la vida religiosa le parecía demasiado exigente. Se dedicó entonces al comercio y viajó a Manila, en las Filipinas. Allí Dios lo alcanzó de nuevo: volvió a los franciscanos, esta vez con una conversión honda, y tomó el nombre de Felipe de Jesús.
En 1596 se embarcó rumbo a México para ser ordenado sacerdote. Nunca llegó: una tormenta desvió el galeón San Felipe hacia las costas de Japón. Naufragado en un país donde el gobernante Toyotomi Hideyoshi acababa de desatar la persecución contra los cristianos, Felipe pudo alegar su condición de náufrago y ponerse a salvo. Eligió quedarse con sus hermanos franciscanos que evangelizaban allí. Fue arrestado junto con veinticinco compañeros: franciscanos, tres jesuitas japoneses —entre ellos Pablo Miki— y laicos, varios de ellos niños.
El 5 de febrero de 1597, en la colina de Nishizaka, en Nagasaki, los veintiséis fueron crucificados y atravesados con lanzas. Felipe, de veinticinco años, fue el primero en morir. Fue beatificado con sus compañeros por Urbano VIII el 14 de septiembre de 1627 y canonizado por Pío IX el 8 de junio de 1862. México lo venera con fiesta propia cada 5 de febrero, y la Ciudad de México lo honra como su patrono; su reliquia se custodia en la Catedral Metropolitana.
Patrono de la Ciudad de México
Oración a San Felipe de Jesús
Dios nuestro, que te dignaste aceptar la sangre de san Felipe de Jesús como una primicia de la fe de nuestro pueblo, concédenos, por su intercesión, madurar en esa misma fe, para que demos testimonio de ella no sólo con las palabras, sino, sobre todo, con los actos de nuestra vida diaria. Por nuestro Señor Jesucristo. Amén.
Santa Águeda de Catania
Memoriac. 230 – c. 251
Es una memoria, la celebración habitual del santo en el día que le corresponde dentro del calendario de la Iglesia.
Águeda (Ágata) nació hacia el año 230 en Catania, en la isla de Sicilia. Joven de familia noble, consagró su virginidad a Dios. Lo único históricamente seguro de su vida es lo esencial: fue martirizada en Catania durante la persecución del emperador Decio, hacia el año 251. Es una de las mártires más antiguas y veneradas de la Iglesia; su nombre se pronuncia cada día en el Canon Romano de la Misa, junto al de Lucía, Inés y Cecilia.
Su "pasión", escrita más tarde, narra así su martirio: el procónsul Quinciano, prendado de ella y rechazado, la hizo arrestar por cristiana. Como castigo la envió a un prostíbulo, donde Águeda se mantuvo firme en su fe y su pureza. Sometida después a torturas atroces —los verdugos llegaron a cortarle los senos—, la tradición cuenta que el apóstol Pedro se le apareció en la cárcel para sanar sus heridas. Murió a consecuencia de los tormentos el 5 de febrero del año 251.
Un año después de su muerte, el volcán Etna entró en erupción y la lava amenazaba Catania; los habitantes pidieron su intercesión y la ciudad quedó a salvo. Desde entonces Catania la venera como patrona y su fiesta es una de las celebraciones religiosas más multitudinarias de Italia. Por la naturaleza de su martirio, las mujeres con enfermedades del seno y las madres con problemas de lactancia la invocan como protectora, y es patrona de las enfermeras.
Patrona de las enfermeras y de la ciudad de Catania; invocada por las mujeres que sufren enfermedades del seno
Oración a Santa Águeda de Catania
Te rogamos, Señor, que la virgen santa Águeda nos alcance tu perdón, pues ella fue agradable a tus ojos por la fortaleza que mostró en su martirio y por el mérito de su castidad. Por nuestro Señor Jesucristo. Amén.
