Calendario litúrgico
Santo del día, 5 de octubre: Santa Faustina Kowalska, virgen
Memoria libre1905 – 1938
Es una memoria libre: su celebración es opcional y puede hacerse o dejarse según el lugar y la comunidad.
Helena Kowalska nació el 25 de agosto de 1905 en Głogowiec, un pueblo de Polonia, en una familia campesina y pobre. Trabajó como empleada doméstica desde muy joven. El 1 de agosto de 1925 entró en la Congregación de las Hermanas de la Madre de Dios de la Misericordia y tomó el nombre de sor María Faustina. Dentro del convento hizo los trabajos más comunes: cocina, huerta, portería. Casi nadie sospechó lo que ocurría en su vida interior.
El 22 de febrero de 1931 anotó en su diario una visión de Jesús vestido de blanco, con dos rayos saliendo de su pecho, uno pálido y otro rojo, y el pedido de pintar esa imagen con la frase "Jesús, en ti confío". De ahí nacieron la imagen de la Divina Misericordia, la coronilla que hoy rezan millones de personas y la petición de una fiesta dedicada a la misericordia de Dios. Por indicación de su confesor escribió un cuaderno que se conoce como el Diario, hoy traducido a muchísimos idiomas, donde recoge esas conversaciones interiores y su propio camino de confianza.
La tuberculosis la fue debilitando durante años. Murió en Cracovia, en el convento de Łagiewniki, el 5 de octubre de 1938; tenía treinta y tres años. San Juan Pablo II la beatificó el 18 de abril de 1993 y la canonizó el 30 de abril de 2000, y en esa misma celebración dispuso que el segundo domingo de Pascua se llamara en toda la Iglesia Domingo de la Divina Misericordia. El 18 de mayo de 2020, el papa Francisco inscribió su celebración en el Calendario Romano General como memoria libre el 5 de octubre, el día de su muerte.
Invocada como apóstol y mensajera de la Divina Misericordia.
Oración a Santa Faustina Kowalska
Jesús, tú confiaste a santa Faustina el anuncio sencillo de tu misericordia y ella te respondió con una confianza sin cálculos. Enséñanos a acercarnos a ti tal como estamos, sin miedo a nuestras faltas. Que aprendamos, como ella, a decir de verdad: Jesús, en ti confío. Por su intercesión, haz de nosotros gente misericordiosa con quien tenemos al lado. Amén.
