Calendario litúrgico
Santo del día, 6 de abril: Santa Gala de Roma
Conmemoración† c. 550
Es una conmemoración: este día es feria en el Calendario Romano General, así que el santo no tiene celebración propia en el calendario universal. Su memoria se conserva en el Martirologio Romano y en los calendarios particulares de países, diócesis y órdenes religiosas.
Gala nació en Roma a finales del siglo V, en una de las familias más importantes de la ciudad. Su padre fue Símaco el Joven, patricio y hombre de confianza del rey Teodorico, que terminó condenado a muerte y ejecutado en Rávena el año 525. Gala se casó muy joven con otro patricio romano, pero quedó viuda antes de cumplir el primer año de matrimonio.
La familia le insistió en que volviera a casarse. Ella decidió lo contrario: quedarse viuda y entregar su vida a Dios. Repartió lo suyo entre los pobres, se dio al ayuno, a la oración y a la limosna, y con los años se retiró a un monasterio levantado junto a la basílica de San Pedro, en el Vaticano. La Enciclopedia Católica recoge que fundó allí un convento y un hospital, y que pasó el resto de su vida atendiendo enfermos y necesitados. No fue una vida de grandes obras públicas, sino de constancia callada en el mismo sitio durante décadas.
Casi todo lo que sabemos de ella viene de san Gregorio Magno, que la recuerda en sus Diálogos, escritos pocas décadas después de su muerte. Gregorio cuenta que, ya enferma y cerca del final, Gala tuvo una visión del apóstol san Pedro, que le anunció que sus pecados estaban perdonados y que pronto sería llevada al cielo. Murió hacia el año 550. También se le atribuye a san Fulgencio de Ruspe una carta escrita para ella, De statu viduarum, sobre la vida de las viudas cristianas.
La Iglesia la venera como modelo de mujer laica y viuda: alguien que, sin cargo ni título en la Iglesia, organizó su casa y su fortuna alrededor de los pobres. Su culto se conservó en Roma, donde una parroquia lleva su nombre desde 1940.
Oración a Santa Gala de Roma
Santa Gala, tú que quedaste sola muy pronto y no dejaste que el dolor te encerrara, acompáñanos cuando la vida cambia de golpe. Ayúdanos a abrir la puerta al que sufre, como tú la abriste a los pobres y a los enfermos de Roma. Alcánzanos serenidad para esperar el encuentro con Dios sin miedo. Amén.
San Pedro de Verona (Pedro Mártir)
Conmemoraciónc. 1205 – 1252
Es una conmemoración: este día es feria en el Calendario Romano General, así que el santo no tiene celebración propia en el calendario universal. Su memoria se conserva en el Martirologio Romano y en los calendarios particulares de países, diócesis y órdenes religiosas.
Pedro nació en Verona, en el norte de Italia, en una familia vinculada al catarismo, la corriente dualista que entonces se extendía por Lombardía. Estudió en la Universidad de Bolonia y allí se apartó de las ideas de su casa. Todavía en vida de santo Domingo de Guzmán recibió el hábito dominico, y desde muy joven se dedicó a predicar.
Su campo principal fue Milán y las ciudades del norte de Italia. Predicaba en plazas y en iglesias, discutía en público con los maestros cátaros y organizó a los laicos en cofradías marianas y en las llamadas Sociedades de la Fe. En 1251 el papa Inocencio IV lo nombró inquisidor para Lombardía. Ese oficio lo convirtió en un hombre incómodo y con enemigos.
El 6 de abril de 1252, viajando entre Como y Milán, fue asesinado en el camino por sicarios pagados por adversarios suyos. Murió de heridas en la cabeza; un compañero dominico que iba con él murió días después. La tradición cuenta que, agonizando, alcanzó a escribir en el suelo con su propia sangre las palabras «Creo en Dios». Fue canonizado por Inocencio IV el 9 de marzo de 1253, once meses después de su muerte, uno de los procesos más rápidos de la historia. Sus restos se veneran en la iglesia de San Eustorgio, en Milán. Carino, su asesino, se convirtió más tarde y terminó sus días entre los dominicos.
Patrono de Verona, Vicenza, Cremona, Como, Piacenza y otras ciudades italianas.
Oración a San Pedro de Verona (Pedro Mártir)
San Pedro de Verona, que diste la vida por lo mismo que predicabas, sostén nuestra fe cuando dudamos. Enséñanos a decir la verdad sin odio y a perdonar a quien nos hace daño, como tú perdonaste a quien te mató. Que podamos repetir de corazón, hasta el último día, tu «Creo en Dios». Amén.
Beato Miguel Rúa
Conmemoración1837 – 1910
Es una conmemoración: este día es feria en el Calendario Romano General, así que el santo no tiene celebración propia en el calendario universal. Su memoria se conserva en el Martirologio Romano y en los calendarios particulares de países, diócesis y órdenes religiosas.
Miguel Rúa nació en Turín, en el barrio de Borgo Dora, el 9 de junio de 1837. Su padre murió cuando él era niño y su madre sacó adelante la casa. Siendo escolar conoció a don Bosco, que le enseñó latín en privado y lo fue formando. Rúa fue el primer alumno de don Bosco que, ya ordenado sacerdote —el 28 de julio de 1860—, se quedó a trabajar con él en el Oratorio.
Durante treinta y siete años fue su hombre de confianza: primer director de un colegio salesiano y colaborador en todo. Cuando don Bosco murió en 1888, Rúa quedó al frente de la congregación como primer sucesor. En sus veintidós años de gobierno la obra salesiana pasó de 64 a 314 casas y se extendió por América, Asia y África, con cursos de oficios, internados y círculos juveniles para los muchachos trabajadores.
Sus contemporáneos lo recordaban por su bondad y su trato suave, y por su devoción a María Auxiliadora. Murió en Turín en la noche del 5 al 6 de abril de 1910. Está sepultado en la cripta de la basílica de María Auxiliadora, en Turín. Pablo VI lo beatificó el 29 de octubre de 1972 y lo describió como el continuador fiel del método educativo de don Bosco.
Oración a Beato Miguel Rúa
Beato Miguel Rúa, que supiste seguir a don Bosco sin querer ocupar su lugar, enséñanos a servir sin buscar aplausos. Cuida a los jóvenes que trabajan y estudian, y a quienes los acompañan. Ayúdanos a hacer bien las cosas pequeñas de cada día, con la fidelidad callada que marcó tu vida. Amén.
