Calendario litúrgico
Santo del día, 6 de diciembre: San Nicolás, obispo
Memoria librec. 270 – c. 345
Es una memoria libre: su celebración es opcional y puede hacerse o dejarse según el lugar y la comunidad.
Nicolás nació hacia el año 270 en Patara, una ciudad de Licia, en la costa sur de Asia Menor, dentro de lo que hoy es Turquía. Sus padres eran cristianos y, según la tradición antigua, se ocupaban de los enfermos y de los pobres de su ciudad. Nicolás quedó huérfano siendo joven y heredó una fortuna que fue repartiendo en secreto.
Después de un viaje a Egipto y a Palestina volvió a su tierra y fue nombrado obispo de Mira. Le tocó gobernar la Iglesia en años duros: fue encarcelado durante la persecución contra los cristianos y recuperó la libertad cuando el edicto de Milán del emperador Constantino, en el año 313, llegó a Mira. De su gobierno pastoral se recuerda sobre todo la diligencia con que atendía a su gente. Los relatos más conocidos sobre él son tardíos y de carácter piadoso: el más famoso cuenta que salvó a tres muchachas pobres, a las que su padre iba a vender, dejando caer monedas de oro dentro de la casa durante la noche. De ese gesto silencioso nació la fama de Nicolás como el santo que regala a escondidas, y de ahí, con los siglos, la figura de Santa Claus. Conviene decirlo con claridad: casi todo lo que se cuenta de su vida viene de la tradición y no de documentos contemporáneos.
Murió un 6 de diciembre; las fuentes no se ponen de acuerdo en el año y proponen 345 o 352. Su tumba en Mira se volvió lugar de peregrinación por un líquido que brotaba de sus restos y que la gente llamó el maná de San Nicolás. En 1087, cuando Mira ya estaba bajo dominio musulmán, marinos italianos trasladaron sus reliquias a Bari, en la costa adriática, donde llegaron el 9 de mayo de ese año y donde siguen hasta hoy. Por eso se le llama San Nicolás de Bari.
Patrono de los niños, de los marineros y de los viajeros; también de Rusia, Grecia y Turquía.
Oración a San Nicolás
Imploramos tu misericordia, Señor y Dios nuestro, y por la intercesión del obispo san Nicolás líbranos de todos los peligros, para que podamos recorrer sin obstáculos el camino de la salvación. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos. Amén.
San Pedro Pascual, obispo y mártir
Conmemoraciónc. 1227 – 1300
Es una conmemoración: este día es feria en el Calendario Romano General, así que el santo no tiene celebración propia en el calendario universal. Su memoria se conserva en el Martirologio Romano y en los calendarios particulares de países, diócesis y órdenes religiosas.
Pedro Pascual nació en Valencia hacia 1227, en los años en que la ciudad todavía estaba bajo dominio musulmán. Entró en la Orden de la Merced, fundada precisamente para rescatar cristianos cautivos, y llegó a ser obispo de Jaén.
Las fuentes lo recuerdan como un obispo que gastó sus fuerzas en dos frentes: el rescate de los cautivos y la predicación entre los musulmanes de su tiempo. Escribió obras de defensa de la fe en lengua romance, pensadas para gente sencilla más que para especialistas. Cayó prisionero y fue llevado a Granada, donde siguió atendiendo a los cristianos presos y donde murió en 1300. La tradición mercedaria lo cuenta entre sus mártires, y la diócesis de Jaén lo venera como uno de sus santos principales.
Su figura tiene resonancia en América Latina porque la Orden de la Merced llegó muy temprano al continente y su carisma de liberación de cautivos sigue vivo en la devoción a Nuestra Señora de la Merced, patrona de los presos en varios países. El Martirologio Romano lo recuerda el 6 de diciembre. No está inscrito en el Calendario Romano General: ese día es feria de Adviento en el calendario universal, con la memoria libre de san Nicolás.
Invocado por los cautivos y por quienes trabajan en la liberación de presos.
Oración a San Pedro Pascual
Señor, que diste a san Pedro Pascual un corazón valiente para rescatar cautivos y anunciar tu nombre sin miedo. Enséñanos a mirar a los que están presos, olvidados o sin voz. Danos la libertad interior que él tuvo hasta en la cárcel. Por su intercesión, líbranos de todo lo que nos ata y no viene de ti. Amén.
