Salmo 117
El salmo más corto: alabanza de todos los pueblos
El Salmo 117 es el más corto de toda la Biblia: dos versículos. Y sin embargo lo dice todo: convoca a todos los pueblos de la tierra a alabar al Señor por dos motivos que no cambian: su misericordia y su fidelidad eterna.
Por su brevedad es perfecto para aprenderlo de memoria y rezarlo en cualquier momento del día: al despertar, antes de una tarea, en el semáforo. La Iglesia lo reza a menudo en la Liturgia de las Horas; puede ser tu jaculatoria bíblica de cada día.
En la numeración de la Vulgata, que siguen muchos devocionarios católicos, este salmo aparece como Salmo 116.
1. Alabad al Señor, naciones todas de la tierra, pueblos todos cantad sus alabanzas.
2. Porque su misericordia se ha confirmado sobre nosotros; y la verdad del Señor permanece eternamente.
Traducción de Félix Torres Amat (dominio público).
Preguntas frecuentes
¿Es el Salmo 117 el más corto de la Biblia?
Sí: con solo dos versículos es el salmo (y el capítulo) más corto de toda la Biblia. Por eso es ideal para aprenderlo de memoria y usarlo como alabanza breve en cualquier momento del día.
¿El Salmo 117 y el Salmo 116 son el mismo?
Sí. En la numeración de la Vulgata latina, la que siguen muchos devocionarios y libros litúrgicos católicos, este salmo aparece como Salmo 116. En la numeración hebrea, que usan la mayoría de las Biblias actuales, es el Salmo 117. El texto es el mismo.
