Calendario litúrgico
Santo del día, 13 de septiembre: San Juan Crisóstomo, obispo y doctor de la Iglesia
Memoria347 – 14 de septiembre de 407
Es una memoria, la celebración habitual del santo en el día que le corresponde dentro del calendario de la Iglesia.
Juan nació en Antioquía, en la actual Turquía, en el año 347, y se bautizó a los veintitrés. Antes de ser sacerdote pasó varios años como ermitaño, en silencio y penitencia; esa etapa le arruinó la salud, pero le dio la hondura que después se le notaba al hablar. Ordenado sacerdote, empezó a predicar en Antioquía y la gente se agolpaba para escucharlo. De ahí le vino el sobrenombre con el que lo conocemos: Crisóstomo, 'boca de oro'.
Su fama llegó a la capital y el emperador Arcadio pidió que lo nombraran obispo de Constantinopla. Juan aceptó y gobernó como había predicado. Vendió los bienes de lujo que la Iglesia había acumulado sin necesidad y con ese dinero atendió a los pobres y a los enfermos. Exigió a sacerdotes y monjes vestir con sencillez y comer con moderación. Denunció desde el púlpito las formas judaizantes del cristianismo, el derroche de la corte y la indiferencia de los poderosos frente a la miseria. No hizo concesiones, y eso le costó caro: se ganó la enemistad de gente influyente, entre ella la emperatriz Eudoxia.
Las intrigas de sus opositores, eclesiásticos e imperiales, lograron que el emperador lo desterrara dos veces. El segundo destierro fue un traslado forzado a pie, cada vez más lejos y con la salud deshecha. El 14 de septiembre del año 407, la comitiva llegó a Comana del Ponto; Juan pidió descansar, se sintió muy débil y murió pocas horas después. Allí fue enterrado. El 27 de enero del año 438 su cuerpo fue llevado con gran solemnidad a Constantinopla. La Iglesia lo venera como Padre y Doctor. Su memoria se celebra el 13 de septiembre, un día antes de su muerte, porque el 14 está ocupado por la fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz.
Patrono de los predicadores y de los oradores sagrados.
Oración a San Juan Crisóstomo
Dios nuestro, fortaleza de los que en ti esperan, que hiciste brillar al obispo san Juan Crisóstomo por su admirable elocuencia y su firmeza en las tribulaciones, concédenos que, instruidos por su enseñanza, seamos confortados por el ejemplo de su inquebrantable paciencia. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos. Amén.
San Eulogio de Alejandría, obispo
Conmemoración† c. 607
Es una conmemoración: este día es feria en el Calendario Romano General, así que el santo no tiene celebración propia en el calendario universal. Su memoria se conserva en el Martirologio Romano y en los calendarios particulares de países, diócesis y órdenes religiosas.
Eulogio fue patriarca de Alejandría desde el año 580 hasta el 607. Le tocó gobernar una Iglesia dividida: en Egipto el monofisismo —la doctrina que negaba que Cristo tuviera verdadera naturaleza humana además de la divina— estaba muy extendido y fragmentado en varias ramas. Eulogio se dedicó a refutarlas una por una, defendiendo la fe del Concilio de Calcedonia frente a los errores de Nestorio y de Eutiques, y escribió también contra los novacianos y contra los agnoetas.
Se conserva memoria de su amistad con el papa san Gregorio Magno. Los dos se escribieron durante años y las cartas de Gregorio están llenas de estima y admiración por él; el papa lo llamaba voz de la verdad y esperaba que Eulogio le sobreviviera. De su obra escrita se perdió casi todo: quedan una homilía y unos pocos fragmentos, además de la noticia de once discursos en defensa del papa san León Magno y del Concilio de Calcedonia.
El Martirologio Romano lo recuerda el 13 de septiembre, aunque no figura en el Calendario Romano General.
Oración a San Eulogio de Alejandría
Señor, que diste a san Eulogio de Alejandría el don de defender la verdad sobre tu Hijo sin perder la caridad. Danos claridad para pensar y mansedumbre para discutir. Y regálanos, como a él, amigos que sostengan nuestra fe a la distancia. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
