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Calendario de agosto

Calendario litúrgico

Santo del día, 27 de agosto: Santa Mónica

Memoria

c. 332 – 387

Es una memoria, la celebración habitual del santo en el día que le corresponde dentro del calendario de la Iglesia.

Mónica nació hacia el año 332 en Tagaste, en el norte de África, a unos cien kilómetros de Cartago, en lo que hoy es Argelia. Creció en una casa cristiana y severa. Ella habría querido una vida de oración y silencio, pero sus padres la casaron con Patricio, un hombre pagano, trabajador, de carácter violento, jugador e infiel. Durante unos treinta años Mónica aguantó sus arranques de ira. No respondió con gritos. Con el tiempo, su paciencia y su fe terminaron ablandándolo: Patricio se bautizó en el año 371 y murió al año siguiente.

Tuvo tres hijos. El mayor, Agustín, era brillante y difícil. Lo enviaron a estudiar a Cartago y allí abandonó la fe y se hizo maniqueo. Cuando volvió a casa burlándose de la Iglesia, Mónica llegó a echarlo de su casa. Después vinieron años largos de lágrimas, ayunos y oración por él. En un sueño se vio llorando en un bosque, y una figura luminosa le dijo que su hijo volvería a ella. Agustín intentó darle vuelta la frase para molestarla; ella le respondió con serenidad y no se dejó confundir.

Cuando Agustín se fue a Italia, Mónica lo siguió. En Milán conoció a san Ambrosio, cuya predicación fue clave para su hijo. En la Pascua del año 387 Agustín recibió el bautismo, y el deseo más grande de su madre quedó cumplido.

Madre e hijo emprendieron el regreso a África y se detuvieron en el puerto de Ostia, cerca de Roma, esperando el barco. Allí tuvieron esa conversación serena sobre la vida eterna que Agustín recordaría toda su vida en las Confesiones. Poco después Mónica enfermó y murió en Ostia, en el año 387, alrededor de los cincuenta y cinco años. La Iglesia la venera el 27 de agosto, la víspera de la fiesta de su hijo.

Patrona de las esposas y de las madres cristianas.

Oración a Santa Mónica

Dios nuestro, consuelo de los afligidos, que aceptaste con misericordia las lágrimas de santa Mónica por la conversión de su hijo Agustín; te pedimos, por la intercesión de ambos, que sintamos dolor por nuestros pecados y podamos alcanzar la gracia de tu perdón. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

San Cesáreo de Arlés, obispo

Conmemoración

c. 470 – 542

Es una conmemoración: este día es feria en el Calendario Romano General, así que el santo no tiene celebración propia en el calendario universal. Su memoria se conserva en el Martirologio Romano y en los calendarios particulares de países, diócesis y órdenes religiosas.

Cesáreo nació hacia el año 470 en Chalon, en la Borgoña, cuando la Galia romana se deshacía y llegaban los reinos bárbaros. Muy joven entró en el monasterio de Lérins, una isla frente a la costa mediterránea que entonces formaba a los mejores obispos de la región. La salud le falló y el abad lo mandó a Arlés a reponerse. Allí el obispo Eonio lo tomó bajo su protección y lo hizo ordenar diácono y luego sacerdote. Cuando Eonio murió, hacia el año 502 o 503, Cesáreo fue elegido para sucederlo por unanimidad.

Gobernó Arlés cerca de cuarenta años y fue la figura eclesiástica más importante de la Galia de su tiempo. No le resultó fácil: el rey visigodo Alarico II lo desterró un tiempo a Burdeos acusándolo de traición, y más tarde los ostrogodos también lo deportaron. En el año 513 viajó a Rávena, donde el rey Teodorico quedó impresionado con él y lo dejó libre. El papa Símaco le concedió el palio y lo confirmó como metropolitano y vicario papal para la Galia.

Presidió cinco concilios, entre ellos el de Agde en 506 y el de Orange en 529, que fijó la doctrina católica sobre la gracia frente al semipelagianismo; sus decisiones marcaron la teología occidental durante siglos. Predicaba con un lenguaje sencillo y directo, pensado para gente sin estudios, y sus sermones se copiaron por toda Europa. Escribió también reglas monásticas para hombres y para mujeres; su hermana Cesárea dirigió el monasterio femenino que él fundó en Arlés. Murió en Arlés el 27 de agosto del año 542.

Oración a San Cesáreo de Arlés

Señor, tú diste a san Cesáreo palabras claras para un pueblo que sufría. Concédenos pastores así: firmes en la verdad y cercanos a los sencillos. Enséñanos a defender a los pobres cuando cambian los reinos y los poderes. Que tu gracia, y no nuestro esfuerzo, sea siempre lo primero. Amén.

Reza hoy

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