Calendario litúrgico
Santo del día, 28 de junio: San Ireneo de Lyon, obispo, mártir y doctor de la Iglesia
Memoriac. 135 – c. 202
Es una memoria, la celebración habitual del santo en el día que le corresponde dentro del calendario de la Iglesia.
Ireneo nació probablemente en Esmirna, en la actual Turquía, entre los años 135 y 140. De niño escuchó predicar a san Policarpo, obispo de esa ciudad, que a su vez había sido discípulo del apóstol Juan. Esa cadena corta lo marcó: Ireneo sabía que la fe no era una idea suya, sino algo recibido de testigos con nombre y apellido.
Siendo joven pasó de Asia Menor a la Galia, a la ciudad de Lyon, donde la comunidad cristiana daba sus primeros pasos. En el año 177 aparece ya como presbítero y fue enviado a Roma con una carta para el papa Eleuterio. Mientras estaba de viaje estalló la persecución de Marco Aurelio, que dejó muchos mártires en Lyon, entre ellos el anciano obispo Potino. Al regresar, Ireneo fue elegido obispo de la ciudad.
Escribió dos obras que se conservan. Los cinco libros del Contra las herejías, en los que desmonta con paciencia las doctrinas gnósticas que circulaban entonces, y la Exposición de la predicación apostólica, considerada el catecismo cristiano más antiguo que ha llegado hasta nosotros. Frente a los grupos que decían tener revelaciones secretas para unos pocos iniciados, Ireneo respondió con algo muy concreto: la fe de la Iglesia es pública, es una sola, y se puede rastrear hasta los apóstoles a través de la sucesión de los obispos. Cualquiera puede ir a Roma o a Esmirna y comprobar qué se enseña allí desde siempre.
Su ministerio terminó hacia los años 202 o 203, probablemente con el martirio. El 21 de enero de 2022 el papa Francisco lo declaró doctor de la Iglesia con el título de Doctor unitatis, doctor de la unidad, porque siendo oriental fue obispo en Occidente y trabajó siempre por mantener juntos a los cristianos.
Invocado por la unidad de los cristianos.
Oración a San Ireneo de Lyon
Dios nuestro, que diste al obispo san Ireneo la gracia de mantener con firmeza la doctrina de verdad y la paz de la Iglesia, concédenos, por su intercesión, que, renovados en la fe y en la caridad, trabajemos siempre por la unidad y la concordia. Por nuestro Señor Jesucristo.
San Pablo I, papa
Conmemoración† 767
Es una conmemoración: este día es feria en el Calendario Romano General, así que el santo no tiene celebración propia en el calendario universal. Su memoria se conserva en el Martirologio Romano y en los calendarios particulares de países, diócesis y órdenes religiosas.
Pablo era romano y se formó para el sacerdocio en el palacio de Letrán junto con su hermano Esteban. Cuando este, ya papa con el nombre de Esteban II, murió en el año 757, Pablo fue elegido para sucederlo el 29 de mayo de ese mismo año. Es el único caso en la historia de la Iglesia de un papa que sucede directamente a su hermano.
Le tocó gobernar en años difíciles. El rey lombardo Desiderio presionaba sobre los territorios que Roma administraba, y Pablo buscó el apoyo de Pipino, rey de los francos, con quien mantuvo una relación estrecha y una correspondencia constante. De ese entendimiento entre el papado y la casa real franca salió buena parte de la configuración política de Italia en los siglos siguientes.
En Oriente, el emperador Constantino V perseguía el culto a las imágenes sagradas. Pablo escribió a los emperadores pidiendo que se restableciera esa veneración y acogió en Roma a los monjes que huían de la persecución iconoclasta, entregándoles el monasterio de los santos Esteban y Silvestre para que pudieran celebrar en su propia lengua y con su propio rito.
Se le recordó sobre todo por dos cosas sencillas: visitaba de noche y en silencio las casas de los enfermos pobres para llevarles ayuda, y se ocupó de trasladar los cuerpos de los mártires desde los cementerios arruinados de las afueras hasta iglesias y monasterios dentro de la ciudad, en procesiones con himnos y cantos. Murió el 28 de junio del año 767, cerca de Roma, en San Pablo Extramuros.
Oración a San Pablo I
Señor, tú llamaste a san Pablo I a cuidar de tu Iglesia en tiempos revueltos, y él salió de noche a buscar a los enfermos pobres. Danos pastores así: valientes por fuera y tiernos por dentro. Enséñanos a honrar la memoria de los mártires y a defender lo que es santo. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
