Calendario litúrgico
3 de julio: Santo Tomás, apóstol
Fiesta† c. 72
Es una fiesta, una celebración de rango destacado, un grado por debajo de la solemnidad y reservada a acontecimientos y santos de particular relevancia.
Tomás fue uno de los Doce. Los evangelios lo llaman también Dídimo, que en griego quiere decir "mellizo". Aparece pocas veces, pero cada vez dice algo que se queda grabado. Cuando Jesús decide volver a Judea, donde querían apedrearlo, Tomás dice a los demás: vayamos también nosotros a morir con él. En la última cena es el que interrumpe para admitir que no entiende: no sabemos a dónde vas, ¿cómo vamos a saber el camino? Y Jesús le responde que él es el camino, la verdad y la vida.
Su escena más conocida es la de después de la resurrección. Tomás no estaba cuando el Resucitado se apareció a los demás y se negó a creerles: si no meto el dedo en la señal de los clavos, no creo. Ocho días más tarde Jesús vuelve y lo invita a acercar la mano. Tomás no llega a tocarlo; le sale del alma la confesión más fuerte de todo el evangelio: "Señor mío y Dios mío". La liturgia de su fiesta recoge justo esa escena en la antífona de comunión.
La tradición dice que predicó en Oriente y llegó hasta la India a mediados del siglo I. Los cristianos de Kerala se llaman todavía "cristianos de santo Tomás" y se remontan a él. Antiguos cantos en malayalam describen su martirio con una lanza cerca de Mylapore, el 3 de julio del año 72. Son tradiciones respetables pero no verificables históricamente; el dato firme es la antigüedad y la continuidad de ese cristianismo indio. Parte de sus reliquias fue llevada a Edesa, y el resto se venera en la catedral basílica de Santo Tomás en Chennai (Mylapore).
La Iglesia lo celebra el 3 de julio con rango de fiesta.
Oración a Santo Tomás
Concédenos, Dios todopoderoso, alegrarnos en la fiesta del apóstol santo Tomás, para que siempre nos ayude con su protección y tengamos vida creyendo en aquél a quien reconoció como el Señor resucitado, Jesucristo tu Hijo. Que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.
San León II, papa
Conmemoración† 683
Es una conmemoración: este día es feria en el Calendario Romano General, así que el santo no tiene celebración propia en el calendario universal. Su memoria se conserva en el Martirologio Romano y en los calendarios particulares de países, diócesis y órdenes religiosas.
León nació en Sicilia, hijo de un tal Pablo; las fuentes lo sitúan en Mesina o en Aidone, cerca de Piazza Armerina. Fue elegido papa poco después de la muerte de san Agatón, el 10 de enero de 681, pero no pudo ser consagrado hasta el 17 de agosto de 682, un año y siete meses más tarde. La demora se debió a las negociaciones con el emperador Constantino Pogonato sobre el modo de confirmar las elecciones papales y sobre los tributos que Constantinopla cobraba a la Sede romana.
Su pontificado duró menos de un año y estuvo casi entero dedicado a una sola tarea: confirmar y difundir las decisiones del VI Concilio Ecuménico, el III de Constantinopla (680-681), que había condenado el monotelismo, la doctrina que negaba en Cristo una voluntad humana verdadera. León envió cartas a los obispos y nobles de España para que las actas fueran recibidas en Occidente. Precisó además en qué sentido el concilio había condenado a su predecesor Honorio I: no por haber enseñado la herejía, sino por no haberla combatido cuando debía.
Obtuvo del emperador la revocación del decreto que hacía autocéfalo al arzobispo de Rávena, y suprimió el impuesto del palio para esa sede a cambio de que sus arzobispos fueran consagrados en Roma. Por miedo a las incursiones de los lombardos, trasladó reliquias de mártires desde las catacumbas a una iglesia nueva. Se le atribuyen también la restauración de la iglesia de Santa Bibiana y mejoras en el canto litúrgico. Murió en el año 683.
Oración a San León II
Señor, que diste a tu Iglesia al papa san León para confirmar la fe verdadera en tu Hijo, verdadero Dios y verdadero hombre: guárdanos en esa fe. Danos pastores claros y humildes. Que no callemos por comodidad cuando hay que decir la verdad. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
