Calendario litúrgico
Santo del día, 30 de abril: San Pío V
Memoria libre1504 – 1572
Es una memoria libre: su celebración es opcional y puede hacerse o dejarse según el lugar y la comunidad.
Antonio Ghislieri nació el 17 de enero de 1504 en Bosco Marengo, en el Piamonte italiano, en una familia humilde. A los catorce años entró con los dominicos en Voghera y tomó el nombre de fray Miguel. Fue ordenado sacerdote en 1528 y durante dieciséis años enseñó filosofía y teología. Después ocupó cargos de inquisidor en Pavía, Como y Bérgamo, donde llegó a investigar al propio obispo. Su firmeza llamó la atención del cardenal Carafa, futuro Pablo IV, que en 1551 lo nombró comisario general de la Inquisición romana. Fue obispo de Sutri y Nepi, cardenal en 1557 y luego obispo de Mondovì. A la muerte de Pío IV, san Carlos Borromeo propuso su nombre; lo eligieron papa en 1566 y tomó el nombre de Pío V.
Su pontificado se dedicó a aplicar el Concilio de Trento. Publicó el Catecismo Romano, el Breviario en 1568 y el Misal Romano en 1570, que llevaron su nombre durante siglos. Redujo los gastos de la corte pontificia, se opuso al nepotismo, obligó a los obispos a residir en sus diócesis y logró que las decisiones de Trento fueran aceptadas en Italia, Alemania, Polonia y Portugal. Cuidó también de los pobres: creó el Monte de Piedad y hospitales, y durante la carestía de 1566 suprimió todo gasto superfluo para repartir víveres.
En 1571 formó la Liga Santa frente al avance otomano y pidió a todo el pueblo cristiano que rezara el Rosario. La flota aliada venció en Lepanto el 7 de octubre de ese año. Pío V mandó tocar todas las campanas de Roma en acción de gracias e instituyó una fiesta el 7 de octubre, que su sucesor Gregorio XIII dedicó a Nuestra Señora del Rosario. En 1572 fijó también el número y el contenido de los misterios del Rosario. Murió el 1 de mayo de 1572, agotado por una larga enfermedad. Está sepultado en la basílica de Santa María la Mayor. Clemente X lo beatificó el 27 de abril de 1672 y fue canonizado el 22 de mayo de 1712.
Oración a San Pío V
Dios nuestro, que en tu providencia confiaste al Papa san Pío V la defensa de la fe y la solicitud por el culto divino, te pedimos, por su intercesión, que podamos participar siempre en tus santos misterios con una fe viva y una caridad operante. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos.
San José Benito Cottolengo
Conmemoración1786 – 1842
Es una conmemoración: este día es feria en el Calendario Romano General, así que el santo no tiene celebración propia en el calendario universal. Su memoria se conserva en el Martirologio Romano y en los calendarios particulares de países, diócesis y órdenes religiosas.
José Benito Cottolengo nació en Bra, cerca de Turín, Italia, en 1786. Fue el mayor de doce hermanos. Le costó llegar al sacerdocio por las restricciones que Napoleón impuso a los seminarios de la época, pero fue ordenado poco antes de cumplir veinticinco años. Sirvió como vicario en Corneliano d'Alba y después fue canónigo de la iglesia del Corpus Domini, en Turín.
Lo que cambió su vida fue una muerte. Una mujer francesa embarazada murió porque ningún hospital de Turín quiso recibirla. Cottolengo, que ya había leído la biografía de san Vicente de Paúl, alquiló en 1828 un cuarto con cuatro camas para atender a los enfermos que nadie quería. Con un médico, un farmacéutico y la ayuda de una viuda acomodada, aquello creció hasta ser el hospital de la Volta Rossa, con doscientos diez enfermos en tres años. Una epidemia de cólera lo obligó a cerrarlo en 1831, y entonces empezó de nuevo en el barrio de Valdocco: la Pequeña Casa de la Divina Providencia.
Allí fue abriendo casas para enfermos, personas con discapacidad, huérfanos, ancianos y muchachas en peligro. No pedía subvenciones ni llevaba libros de cuentas: repetía que la Providencia proveería. Para sostener la obra nacieron varias congregaciones: los sacerdotes de la Santísima Trinidad, distintas familias de religiosas y los hermanos de San Vicente. Gregorio XVI aprobó su trabajo por breve pontificio. Cottolengo siguió siendo el mismo hombre sencillo, cargando leña y haciendo la limpieza con zuecos de madera. Murió el 30 de abril de 1842, a los cincuenta y seis años, contagiado de tifus durante la epidemia de Turín. Benedicto XV lo beatificó en 1917 y Pío XI lo canonizó el 19 de marzo de 1934.
Oración a San José Benito Cottolengo
Señor, tú pusiste en el corazón de san José Benito una confianza sin condiciones en tu Providencia y unas manos que no supieron decir que no. Danos ojos para ver a los que nadie mira y valor para abrirles la puerta. Enséñanos a no calcular tanto y a fiarnos más de ti. Por su intercesión, cuida de los enfermos que están solos. Amén.
