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Calendario de julio

Calendario litúrgico

Santo del día, 9 de julio: San Agustín Zhao Rong, presbítero, y compañeros mártires de China

Memoria libre

† 1815

Es una memoria libre: su celebración es opcional y puede hacerse o dejarse según el lugar y la comunidad.

Agustín Zhao Rong era chino y no nació cristiano. Fue soldado, y su primer contacto con la fe fue un encargo: formó parte de la escolta que llevó preso a monseñor Juan Gabriel Taurin Dufresse desde Chengdu, en Sichuan, hasta Pekín. Durante ese camino lo impresionó la paciencia del obispo condenado. Pidió el bautismo, entró después al seminario y fue ordenado sacerdote diocesano.

Años más tarde, bajo la persecución declarada por el emperador Jiaqing, fue detenido. Lo torturaron con dureza y murió en la cárcel en 1815. Fue beatificado por León XIII en 1900.

Su nombre encabeza un grupo mucho más grande. El 1 de octubre del año 2000, el papa Juan Pablo II canonizó en Roma a Agustín Zhao Rong junto con 119 compañeros: ciento veinte mártires en total, de los cuales unos ochenta y siete eran chinos y unos treinta y tres misioneros extranjeros, dominicos, franciscanos, jesuitas y sacerdotes de las Misiones Extranjeras de París. No murieron todos en la misma época. Sus martirios se reparten entre 1648 y 1930, a lo largo de casi tres siglos y de varias persecuciones distintas: las de los emperadores Kangxi y Yongzheng, los decretos severos de Jiaqing entre 1805 y 1815, y sobre todo el levantamiento de los bóxers en 1900, que fue la ola más sangrienta y alcanzó tanto a los misioneros como a los cristianos chinos.

Entre ellos hay obispos, sacerdotes, religiosas, catequistas, seminaristas y laicos, hombres y mujeres de todas las edades y condiciones, incluidos niños. La Iglesia los celebra juntos porque su historia es una sola: gente que no quiso renegar de su fe en su propia tierra.

Invocados por la Iglesia que peregrina en China.

Oración a San Agustín Zhao Rong

Señor Dios, que en tu admirable providencia fortaleciste a tu Iglesia con el testimonio de los santos mártires Agustín y sus compañeros, te pedimos que tu pueblo, fiel a la misión que le encomendaste, pueda vivir en libertad y dar testimonio de la verdad ante el mundo. Por nuestro Señor Jesucristo.

Santa Verónica Giuliani, virgen

Conmemoración

1660 – 1727

Es una conmemoración: este día es feria en el Calendario Romano General, así que el santo no tiene celebración propia en el calendario universal. Su memoria se conserva en el Martirologio Romano y en los calendarios particulares de países, diócesis y órdenes religiosas.

Verónica Giuliani nació el 27 de diciembre de 1660 en Mercatello, en el valle del Metauro, en Italia. Siendo joven entró en el monasterio de las clarisas capuchinas de Città di Castello, en Umbría, y allí tomó el nombre de Verónica. En ese monasterio pasó el resto de su vida.

Su camino interior fue intenso y muy vigilado por sus superiores. En 1693, durante una visión en la que el Señor le dio a beber del cáliz, empezaron a imprimirse en ella los signos de la Pasión. Al año siguiente aparecieron en su frente las marcas de la corona de espinas, y en 1697 se formaron en su cuerpo las señales de las cinco llagas. La Iglesia examinó todo esto con desconfianza durante años, como suele hacerlo, y ella se sometió sin protestar a los exámenes y a las restricciones que le impusieron.

La vida diaria fue lo más constante. Durante treinta y cuatro años fue maestra de novicias, encargada de formar a las jóvenes que entraban. Once años antes de morir la eligieron abadesa del monasterio. Murió el 9 de julio de 1727, después de una agonía muy dolorosa que duró treinta y tres días. Gregorio XVI la canonizó en 1839. Benedicto XVI le dedicó una catequesis en 2010.

Oración a Santa Verónica Giuliani

Señor Jesús, tú te acercaste a santa Verónica Giuliani por el camino de tu Pasión y le enseñaste a no huir del dolor. Sostén a los que hoy sufren en el cuerpo y no encuentran alivio. Danos, como a ella, obediencia sencilla y paciencia en lo de todos los días. Y no permitas que nadie cargue solo su cruz. Amén.

Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá

Fiesta

Es una fiesta, una celebración de rango destacado, un grado por debajo de la solemnidad y reservada a acontecimientos y santos de particular relevancia.

La devoción nace de un cuadro pintado sobre una tela de algodón de poco más de un metro, obra del arte colonial neogranadino. En él la Virgen aparece con túnica rosada, manto azul y velo blanco, sosteniendo el rosario en la mano izquierda y al Niño Jesús en brazos; a los lados la acompañan san Antonio de Padua y san Andrés apóstol.

Con los años la pintura se deterioró hasta quedar casi borrada, y fue arrinconada. La tradición cuenta que el 26 de diciembre de 1586, mientras una mujer llamada María Ramos rezaba delante de ella en la capilla de Chiquinquirá (Boyacá), los colores del lienzo recuperaron su viveza. A ese suceso se le llama "la renovación", y desde entonces el pueblo empezó a peregrinar al lugar. Los frailes dominicos custodian el lienzo original hasta hoy; desde 1954 está protegido por un vidrio.

La Iglesia fue reconociendo esa devoción paso a paso. El papa Pío VII proclamó a Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá patrona de Colombia en 1829. En 1919 la imagen fue coronada canónicamente, por decreto de san Pío X, y en 1927 Pío XI declaró basílica el santuario. San Juan Pablo II visitó la basílica el 3 de julio de 1986 y allí consagró a Colombia a la Virgen, pidiendo el don de la paz. Cada 9 de julio miles de peregrinos llegan a Chiquinquirá; en 2026 el Estado colombiano declaró esa fecha fiesta nacional.

Es, ante todo, una advocación del Rosario: la Virgen no se presenta con títulos grandiosos sino con las cuentas en la mano, invitando a rezar despacio los misterios de su Hijo.

Patrona de Colombia; venerada también como patrona del estado Zulia (Venezuela) y de la ciudad de Caraz (Perú).

Oración

¡Oh incomparable Señora del Rosario de Chiquinquirá! Madre de Dios, Reina de los ángeles, abogada de los pecadores, refugio y consuelo de los afligidos y atribulados. Virgen Santísima, llena de poder y de bondad, lanzad sobre nosotros una mirada favorable para que seamos socorridos por Vos en todas las necesidades en que nos encontramos. Acordaos, ¡oh clementísima Señora del Rosario!, que nunca se oyó decir que alguien que haya recurrido a Vos, invocado vuestro Santísimo nombre e implorado vuestra singular protección, fuese por Vos abandonado. Animados con esta confianza, a Vos recurrimos. Os tomamos desde hoy y para siempre por Madre nuestra, protectora, consuelo y guía, esperanza y luz en la hora de la muerte. Libradnos de todo aquello que pueda ofenderos a Vos y a vuestro Santísimo Hijo, Jesús. Preservadnos de todos los peligros del alma y del cuerpo; dirigidnos en todos los negocios espirituales y temporales; libradnos de la tentación del demonio, para que, andando por el camino de la virtud, podamos un día veros y amaros en la eterna gloria, por todos los siglos de los siglos. Amén.

Nuestra Señora de Itatí

Memoria

Es una memoria, la celebración habitual del santo en el día que le corresponde dentro del calendario de la Iglesia.

Itatí queda a orillas del río Paraná, en la provincia argentina de Corrientes. El nombre viene del guaraní y significa "piedra blanca". Allí los franciscanos llevaron, en el siglo XVI, una imagen de la Inmaculada Concepción y le levantaron un oratorio sencillo. La tradición cuenta que, destruida la capilla, la imagen desapareció y fue hallada varias veces sobre una piedra blanca en el monte: de ahí el nombre con que se la conoce.

La evangelización de la zona está unida a fray Luis de Bolaños y a fray Alonso de San Buenaventura, que aprendieron el guaraní y trabajaron entre los pueblos originarios. La reducción y el pueblo de Itatí quedaron formalmente establecidos el 7 de diciembre de 1615. Años después, en la Semana Santa de 1624, siendo párroco fray Luis de Gamarra, se registró lo que la devoción popular llama la "transfiguración" del rostro de la Virgen: el fraile dejó escrito que el semblante cambió y quedó de una hermosura que nunca había visto.

La imagen es de madera tallada, mide 1,26 metros y representa a la Inmaculada de pie sobre la luna, con las manos juntas y el rosario entre los dedos. Fue coronada canónicamente el 16 de julio de 1900, por concesión del papa León XIII, y el 23 de abril de 1918 fue declarada patrona de Corrientes y Misiones. El templo, cuyo edificio antiguo data de 1768, es hoy basílica y santuario nacional.

Cada 9 de julio —día que en la Argentina coincide con la fiesta patria de la Independencia— peregrinos de Corrientes, Misiones, Paraguay, Uruguay y el sur de Brasil llegan a Itatí a pie. Es una devoción de frontera y de río, muy ligada al rezo del rosario y a la lengua guaraní.

Patrona de las provincias argentinas de Corrientes y Misiones.

Oración

Dios misericordioso, que para honrar la pura y limpia Concepción de la Virgen María y como defensa y custodia de tu pueblo suscitaste la advocación de Nuestra Señora de Itatí; concédenos que, bajo su protección, nos veamos libres de todo peligro y seamos conducidos al gozo de la vida eterna. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

Novena a Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá

Su fiesta se celebra hoy, 9 de julio. La novena comienza el 30 de junio.

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