Salmo 23
El Señor es mi pastor: el salmo de la confianza
«El Señor es mi pastor, nada me faltará.» Pocas frases de la Biblia han consolado a tanta gente como esta. El Salmo 23 es el salmo de la confianza: se reza cuando la ansiedad no deja pensar, junto a la cama de un enfermo, en el duelo por alguien querido, o simplemente para recordar de quién somos.
Es un salmo breve, de seis versos, y por eso se aprende de memoria casi sin querer. Habla de verdes pastos, de aguas que restauran, de una mesa servida y de una casa donde quedarse. Incluso al pasar por «la sombra de la muerte», el que lo reza no camina solo: tú estás conmigo. Esa es la frase que lo sostiene todo.
En la numeración de la Vulgata, que siguen muchos devocionarios católicos, este salmo aparece como Salmo 22.
1. El Señor es mi pastor, nada me faltará.
2. Él me ha colocado en lugar de verdes pastos; me ha conducido a unas aguas que restauran y recrean.
3. Convirtió a mi alma. Me ha conducido por los senderos de la justicia, para gloria de su Nombre.
4. De esta suerte, aunque caminase yo por la sombra de la muerte, no temeré ningún desastre; porque tú estás conmigo. Tu vara y tu báculo han sido mi consuelo.
5. Aparejaste delante de mí una mesa abundante, a la vista de mis perseguidores. Bañaste de óleo o perfumaste mi cabeza. ¡Y cuán excelente es el cáliz mío que santamente embriaga!
6. Y me seguirá tu misericordia todos los días de mi vida; a fin de que yo more en la casa del Señor por largo tiempo.
Traducción de Félix Torres Amat (dominio público).
Preguntas frecuentes
¿Cuándo se reza el Salmo 23?
En cualquier momento en que haga falta confianza: en la ansiedad y la preocupación, junto a un enfermo, en el duelo por un ser querido (es uno de los salmos más rezados en funerales) o como oración de gratitud serena en un día cualquiera.
¿El Salmo 23 y el Salmo 22 son el mismo?
Sí. En la numeración de la Vulgata latina, la que siguen muchos devocionarios y libros litúrgicos católicos, este salmo aparece como Salmo 22. En la numeración hebrea, que usan la mayoría de las Biblias actuales, es el Salmo 23. El texto es el mismo.
