Saltar al contenido
Coronilla de San Miguel Arcángel

Coronilla de San Miguel Arcángel

Se reza especialmente los martes

Según la tradición, en 1751 el arcángel San Miguel se le apareció a Antonia de Astónac, una religiosa carmelita portuguesa, y le pidió que lo honrara con nueve salutaciones, una por cada uno de los nueve coros de ángeles. El papa Pío IX aprobó esta coronilla en 1851. Desde entonces se reza para pedir la protección de San Miguel y de todos los ángeles en la lucha contra el mal, y para crecer en las virtudes que cada coro representa.

Se reza con una coronilla especial de nueve grupos de una cuenta grande y tres pequeñas, más cuatro cuentas sueltas y una medalla de San Miguel, pero también se puede rezar con un rosario común o sin cuentas. Dura unos veinte minutos. Su fiesta, junto con San Gabriel y San Rafael, es el 29 de septiembre.

Rezar ahora, paso a paso

Cómo se reza

  1. Se comienza con la oración inicial, en la medalla.
  2. Nueve salutaciones, una por cada coro de ángeles. Después de cada una se reza un padrenuestro en la cuenta grande y tres avemarías en las tres cuentas pequeñas.
  3. Cuatro padrenuestros en las cuentas sueltas: en honor de San Miguel, San Gabriel, San Rafael y el Ángel de la Guarda.
  4. Se termina con la antífona y la oración final.

En total, trece padrenuestros y veintisiete avemarías.

Oración inicial

V. Dios mío, ven en mi auxilio.R. Señor, date prisa en socorrerme.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Primera salutación: Coro de los Serafines

Por la intercesión de San Miguel y del coro celestial de los Serafines, nos haga el Señor dignos de arder en el fuego de la perfecta caridad. Amén.

Un padrenuestro y tres avemarías.

Segunda salutación: Coro de los Querubines

Por la intercesión de San Miguel y del coro celestial de los Querubines, nos conceda el Señor la gracia de abandonar el camino del pecado y correr por el de la perfección cristiana. Amén.

Un padrenuestro y tres avemarías.

Tercera salutación: Coro de los Tronos

Por la intercesión de San Miguel y del coro celestial de los Tronos, infunda el Señor en nuestros corazones un verdadero y sincero espíritu de humildad. Amén.

Un padrenuestro y tres avemarías.

Cuarta salutación: Coro de las Dominaciones

Por la intercesión de San Miguel y del coro celestial de las Dominaciones, nos dé el Señor la gracia de dominar nuestros sentidos y de corregir nuestras pasiones. Amén.

Un padrenuestro y tres avemarías.

Quinta salutación: Coro de las Potestades

Por la intercesión de San Miguel y del coro celestial de las Potestades, se digne el Señor proteger nuestras almas contra las insidias y tentaciones del demonio. Amén.

Un padrenuestro y tres avemarías.

Sexta salutación: Coro de las Virtudes

Por la intercesión de San Miguel y del coro celestial de las Virtudes, no permita el Señor que caigamos en la tentación, y nos libre del mal. Amén.

Un padrenuestro y tres avemarías.

Séptima salutación: Coro de los Principados

Por la intercesión de San Miguel y del coro celestial de los Principados, llene Dios nuestras almas de un verdadero y firme espíritu de obediencia. Amén.

Un padrenuestro y tres avemarías.

Octava salutación: Coro de los Arcángeles

Por la intercesión de San Miguel y del coro celestial de los Arcángeles, nos conceda el Señor el don de la perseverancia en la fe y en las buenas obras, para que podamos alcanzar la gloria del Paraíso. Amén.

Un padrenuestro y tres avemarías.

Novena salutación: Coro de los Ángeles

Por la intercesión de San Miguel y del coro celestial de los Ángeles, nos conceda el Señor ser custodiados por ellos en esta vida mortal, y conducidos después a la gloria eterna. Amén.

Un padrenuestro y tres avemarías.

Cuatro padrenuestros

Un Padrenuestro en honor de San Miguel Arcángel.

Un Padrenuestro en honor de San Gabriel Arcángel.

Un Padrenuestro en honor de San Rafael Arcángel.

Un Padrenuestro en honor de nuestro Ángel de la Guarda.

Antífona

Gloriosísimo príncipe San Miguel, jefe y caudillo de los ejércitos celestiales, custodio de las almas, vencedor de los espíritus rebeldes, amado de la casa de Dios, nuestro admirable guía después de Cristo: tú, cuya excelencia y virtud son eminentísimas, dígnate librarnos de todo mal a cuantos recurrimos a ti con confianza, y haz con tu incomparable protección que adelantemos cada día en la fidelidad de servir a Dios.

V. Ruega por nosotros, oh glorioso San Miguel, príncipe de la Iglesia de Jesucristo.R. Para que seamos dignos de sus promesas.

Oración final

Oremos. Omnipotente y eterno Dios, que en un prodigio de bondad y misericordia, para la salvación de los hombres, elegiste como príncipe de tu Iglesia al gloriosísimo Arcángel San Miguel: haznos dignos, te rogamos, de ser librados de todos nuestros enemigos, para que ninguno de ellos nos aflija en la hora de la muerte, y seamos conducidos por él a la presencia de tu divina Majestad.

Por los méritos de Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

Las promesas de la coronilla

Según la tradición, San Miguel prometió a Antonia de Astónac que a quien rezara esta coronilla antes de comulgar lo acompañaría a la mesa del Señor un ángel de cada uno de los nueve coros, y que quien la rezara cada día contaría con su ayuda continua y la de los santos ángeles durante toda la vida.

Es una tradición de revelación privada, no una enseñanza de la Iglesia.

Reza con San Miguel donde estés

En MiRezo tienes el rosario, las coronillas y las novenas guiadas, cuenta a cuenta, junto con el santo de cada día. Con o sin internet.

Descárgalo en el App StoreDisponible en Google Play

Ya disponible para iPhone y Android.